La comunicación digital y la Biblia

Traigo hoy a nuestras cibernéticas páginas, un pequeño artículo de Mirta Cortés Tapia acerca de los dos temas principales de nuestro blog. Espero que sea de utilidad para muchos de vosotros. como siempre para temas relacionados con la biblia y la comunicación o para la preparación y realización de algún taller sobre biblia y comunicación, no dudes en ponerte en contacto conmigo: vocaciones@sanpablo.es

Los periódicos en Estados Unidos ya no tienen la penetración del pasado. Los suscriptores los han abandonado por nuevas formas de comunicación. Hay Blogs que tienen más lectores que un periódico. Twitter con sus mensajes de 140 caracteres fue el medio preferido de millones de personas para enterarse sobre la epidemia H1N1. Hoy día, los lectores prefieren otros medios para recibir la información; medios que no solo le proveen la información, sino que los interconectan con otras fuentes.

¿Cuál será el futuro de La Biblia, publicada en papel, ante este cambio? La Biblia ha tenido varias etapas en la historia de su difusión.

* La oral

* La escrita

* La imprenta

* La digital

La era oral: En la era oral el mensaje era comunitario y se compartía lo que se había recibido. La palabra oral como medio de comunicación estimulaba el oído antes que la vista, involucrando sensorial y emocionalmente al oyente e integrándolo así a su comunidad de creyentes. Debido a las inexactitudes se pasó al pergamino escrito con la desventaja que la mayoría de la gente de esa época no sabía leer.

La era escrita: Las copias de las Sagradas Escrituras eran hechas una a una por los monjes copistas. Para reproducir las cerca de tres millones de letras, 31 mil versículos y 119 mil capítulos, los monjes gastaban, en promedio, de 12 a 15 meses. Todo ese lento proceso, más las ilustraciones recargadas, hojas fileteadas en oro y tapas bien trabajadas, tornaban el texto sagrado en algo inaccesible para el pueblo. El costo de una Biblia equivalía a una pequeña propiedad rural. Cuando se inventó la imprenta el mensaje de Dios se hizo masivo.

La era de la imprenta. La prensa de Gutenberg en el siglo XV, posibilitó la reproducción y rápida difusión del Libro reproducir las cerca de tres millones de letras, 31 mil versículos y 119 mil capítulos, los monjes gastaban, en promedio, de 12 a 15 meses. Todo ese lento proceso, más las ilustraciones recargadas, hojas fileteadas en oro y tapas bien trabajadas, tornaban el texto sagrado en algo inaccesible para el pueblo. El costo de una Biblia equivalía a una pequeña propiedad rural. Cuando se inventó la imprenta el mensaje de Dios se hizo masivo. Sagrado en el mundo. El primer libro impreso por Gutenberg en Alemania, en 1458, fue la Biblia. La prensa de Gutenberg posibilitó que, a partir de tipos móviles individuales, los textos fueran montados e impresos manualmente. Después de la impresión, las letras eran guardadas y organizadas por tamaño y forma, pudiendo ser utilizadas en nuevas impresiones. En 1454, Gutenberg comenzó los preparativos para la impresión de la Biblia, lo que llevó cerca de tres años para su finalización. Con un equipo de 12 ayudantes, en tres años Gutenberg imprimió cerca de 250 ejemplares de la Biblia en latín.

La era digital: Moisés subió al Monte y bajo con las tablas que presentaban los diez mandamientos. Recientemente en una conferencia de prensa Jeffrey Bezos, CEO de Amazon.com también presentó una tabla pero no bajó de un monte, ni tenía una misión sagrada. La tabla de Bezos se llama Kindle DX, es de 9.7 pulgadas y cuesta $489. Es un lector de libros electrónicos que optimizará la lectura diaria de periódicos (costo de subscripción $14.99 al mes) y la de los 285,000 libros electrónicos disponibles en Amazon.com. Le llaman la Ipod del mundo del libro. La edición anterior, Kindle 2, mostraba los libros en el tamaño de un libro de tapa flexible. El nuevo Kindle DX, favorece la presentación de gráficas y colores que contienen muchos libros de textos universitarios. Gracias a un acelerómetro las gráficas pueden ver vistas de lado o de diferentes formas. Su pantalla no provoca el cansancio de la vista que ocasionaban las pantallas LCD que movían a los lectores a imprimir el libro para seguir leyéndolo. ¿Estamos ante el nacimiento de una tecnología que permitirá a los estudiantes universitarios llevar a sus salones de clase una liviana tabla electrónica en vez de una mochila llena de pesados libros impresos en papel que cuestan una fortuna? Apple ha vendido más de 200 millones de Ipods. ¿Podrá Kindle superarlo? En la actualidad 35% de los libros que vende Amazon son electrónicos. Usted puede escuchar una entrevista en la TV con un autor, conectarse a Amazon y antes de que termine la entrevista comenzar a leer el libro mencionado. Los libros se pueden descargar en 60 segundos y no necesita una computadora para hacerlo. Algunos analistas han proyectado que 20% de los ingresos de Amazon en 2012 vendrán de la venta de Kindle y sus libros electrónicos.

Fuente: http://labibliaweb.com/?tag=sagradas-escrituras
Mirta Cortés Tapia  Bibliotecóloga Procesos Técnicos
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Silencio y Palabra: Camino de Evangelización

Querido amigos: el próximo domingo, celebramos un acontecimiento muy importante, aunque bastante olvidado: la 46 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Seguramente que en muchos ambientes de nuestra Iglesia siquiera harán mención de ella, y eso que es la única Jornada Mundial instituida por el Concilio Vaticano II. Pero no es momento de lamentarse, sino de motivarse, por ello os ofrezco el mensaje del Santo Padre, Benedicto XVI, para esta Jornada, invitándoos a leerlo, meditarlo y ponerlo en práctica. Un abrazo muy fraterno para todos.

[Domingo 20 de mayo de 2012]

Queridos hermanos y hermanas:

Al acercarse la Jornada Mundial de las Comunicaciones sociales de 2012, deseo compartir con vosotros algunas reflexiones sobre un aspecto del proceso humano de la comunicación que, siendo muy importante, a veces se olvida y hoy es particularmente necesario recordar. Se trata de la relación entre el silencio y la palabra: dos momentos de la comunicación que deben equilibrarse, alternarse e integrarse para obtener un auténtico diálogo y una profunda cercanía entre las personas. Cuando palabra y silencio se excluyen mutuamente, la comunicación se deteriora, ya sea porque provoca un cierto aturdimiento o porque, por el contrario, crea un clima de frialdad; sin embargo, cuando se integran recíprocamente, la comunicación adquiere valor y significado.

El silencio es parte integrante de la comunicación y sin él no existen palabras con densidad de contenido. En el silencio escuchamos y nos conocemos mejor a nosotros mismos; nace y se profundiza el pensamiento, comprendemos con mayor claridad lo que queremos decir o lo que esperamos del otro; elegimos cómo expresarnos. Callando se permite hablar a la persona que tenemos delante, expresarse a sí misma; y a nosotros no permanecer aferrados sólo a nuestras palabras o ideas, sin una oportuna ponderación. Se abre así un espacio de escucha recíproca y se hace posible una relación humana más plena. En el silencio, por ejemplo, se acogen los momentos más auténticos de la comunicación entre los que se aman: la gestualidad, la expresión del rostro, el cuerpo como signos que manifiestan la persona. En el silencio hablan la alegría, las preocupaciones, el sufrimiento, que precisamente en él encuentran una forma de expresión particularmente intensa. Del silencio, por tanto, brota una comunicación más exigente todavía, que evoca la sensibilidad y la capacidad de escucha que a menudo desvela la medida y la naturaleza de las relaciones. Allí donde los mensajes y la información son abundantes, el silencio se hace esencial para discernir lo que es importante de lo que es inútil y superficial. Una profunda reflexión nos ayuda a descubrir la relación existente entre situaciones que a primera vista parecen desconectadas entre sí, a valorar y analizar los mensajes; esto hace que se puedan compartir opiniones sopesadas y pertinentes, originando un auténtico conocimiento compartido. Por esto, es necesario crear un ambiente propicio, casi una especie de “ecosistema” que sepa equilibrar silencio, palabra, imágenes y sonidos.

Gran parte de la dinámica actual de la comunicación está orientada por preguntas en busca de respuestas. Los motores de búsqueda y las redes sociales son el punto de partida en la comunicación para muchas personas que buscan consejos, sugerencias, informaciones y respuestas. En nuestros días, la Red se está transformando cada vez más en el lugar de las preguntas y de las respuestas; más aún, a menudo el hombre contemporáneo es bombardeado por respuestas a interrogantes que nunca se ha planteado, y a necesidades que no siente. El silencio es precioso para favorecer el necesario discernimiento entre los numerosos estímulos y respuestas que recibimos, para reconocer e identificar asimismo las preguntas verdaderamente importantes. Sin embargo, en el complejo y variado mundo de la comunicación emerge la preocupación de muchos hacia las preguntas últimas de la existencia humana: ¿quién soy yo?, ¿qué puedo saber?, ¿qué debo hacer?, ¿qué puedo esperar? Es importante acoger a las personas que se formulan estas preguntas, abriendo la posibilidad de un diálogo profundo, hecho de palabras, de intercambio, pero también de una invitación a la reflexión y al silencio que, a veces, puede ser más elocuente que una respuesta apresurada y que permite a quien se interroga entrar en lo más recóndito de sí mismo y abrirse al camino de respuesta que Dios ha escrito en el corazón humano.

En realidad, este incesante flujo de preguntas manifiesta la inquietud del ser humano siempre en búsqueda de verdades, pequeñas o grandes, que den sentido y esperanza a la existencia. El hombre no puede quedar satisfecho con un sencillo y tolerante intercambio de opiniones escépticas y de experiencias de vida: todos buscamos la verdad y compartimos este profundo anhelo, sobre todo en nuestro tiempo en el que “cuando se intercambian informaciones, las personas se comparten a sí mismas, su visión del mundo, sus esperanzas, sus ideales” (Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de 2011)

Hay que considerar con interés los diversos sitios, aplicaciones y redes sociales que pueden ayudar al hombre de hoy a vivir momentos de reflexión y de auténtica interrogación, pero también a encontrar espacios de silencio, ocasiones de oración, meditación y de compartir la Palabra de Dios. En la esencialidad de breves mensajes, a menudo no más extensos que un versículo bíblico, se pueden formular pensamientos profundos, si cada uno no descuida el cultivo de su propia interioridad. No sorprende que en las distintas tradiciones religiosas, la soledad y el silencio sean espacios privilegiados para ayudar a las personas a reencontrarse consigo mismas y con la Verdad que da sentido a todas las cosas. El Dios de la revelación bíblica habla también sin palabras: “Como pone de manifiesto la cruz de Cristo, Dios habla por medio de su silencio. El silencio de Dios, la experiencia de la lejanía del Omnipotente y Padre, es una etapa decisiva en el camino terreno del Hijo de Dios, Palabra encarnada… El silencio de Dios prolonga sus palabras precedentes. En esos momentos de oscuridad, habla en el misterio de su silencio” (Exhort. ap.Verbum Domini21). En el silencio de la cruz habla la elocuencia del amor de Dios vivido hasta el don supremo. Después de la muerte de Cristo, la tierra permanece en silencio y en el Sábado Santo, cuando “el Rey está durmiendo y el Dios hecho hombre despierta a los que dormían desde hace siglos (cf. Oficio de Lecturas del Sábado Santo), resuena la voz de Dios colmada de amor por la humanidad.

Si Dios habla al hombre también en el silencio, el hombre igualmente descubre en el silencio la posibilidad de hablar con Dios y de Dios. “Necesitamos el silencio que se transforma en contemplación, que nos hace entrar en el silencio de Dios y así nos permite llegar al punto donde nace la Palabra, la Palabra redentora” (Homilía durante la misa con los miembros de la Comisión Teológica Internacional, 6 de octubre 2006). Al hablar de la grandeza de Dios, nuestro lenguaje resulta siempre inadecuado y así se abre el espacio para la contemplación silenciosa. De esta contemplación nace con toda su fuerza interior la urgencia de la misión, la necesidad imperiosa de “comunicar aquello que hemos visto y oído”, para que todos estemos en comunión con Dios (cf. 1 Jn 1,3). La contemplación silenciosa nos sumerge en la fuente del Amor, que nos conduce hacia nuestro prójimo, para sentir su dolor y ofrecer la luz de Cristo, su Mensaje de vida, su don de amor total que salva.

En la contemplación silenciosa emerge asimismo, todavía más fuerte, aquella Palabra eterna por medio de la cual se hizo el mundo, y se percibe aquel designio de salvación que Dios realiza a través de palabras y gestos en toda la historia de la humanidad. Como recuerda el Concilio Vaticano II, la Revelación divina se lleva a cabo con “hechos y palabras intrínsecamente conexos entre sí, de forma que las obras realizadas por Dios en la historia de la salvación manifiestan y confirman la doctrina y los hechos significados por las palabras, y las palabras, por su parte, proclaman las obras y esclarecen el misterio contenido en ellas” (Dei Verbum2). Y este plan de salvación culmina en la persona de Jesús de Nazaret, mediador y plenitud de toda la Revelación. Él nos hizo conocer el verdadero Rostro de Dios Padre y con su Cruz y Resurrección nos hizo pasar de la esclavitud del pecado y de la muerte a la libertad de los hijos de Dios. La pregunta fundamental sobre el sentido del hombre encuentra en el Misterio de Cristo la respuesta capaz de dar paz a la inquietud del corazón humano. Es de este Misterio de donde nace la misión de la Iglesia, y es este Misterio el que impulsa a los cristianos a ser mensajeros de esperanza y de salvación, testigos de aquel amor que promueve la dignidad del hombre y que construye la justicia y la paz.

Palabra y silencio. Aprender a comunicar quiere decir aprender a escuchar, a contemplar, además de hablar, y esto es especialmente importante para los agentes de la evangelización: silencio y palabra son elementos esenciales e integrantes de la acción comunicativa de la Iglesia, para un renovado anuncio de Cristo en el mundo contemporáneo. A María, cuyo silencio “escucha y hace florecer la Palabra” (Oración para el ágora de los jóvenes italianos en Loreto, 1-2 de septiembre 2007), confío toda la obra de evangelización que la Iglesia realiza a través de los medios de comunicación social.

Vaticano, 24 de enero 2012, fiesta de San Francisco de Sales

BENEDICTUS PP. XVI

Tomado de:  http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/messages/communications/documents/hf_ben-xvi_mes_20120124_46th-world-communications-day_sp.html

FELIZ PASCUA

Ofrezcan los cristianos ofrendas de alabanza

a gloria de la Víctima propicia de la Pascua.

Cordero sin pecado que a las ovejas salva,

a Dios y a los culpables unió con nueva alianza.

Lucharon vida y muerte en singular batalla

y, muerto el que es la Vida,

triunfante se levanta.

¿Qué has visto de camino, María, en la mañana?

A mi Señor glorioso, la tumba abandonada,

los ángeles testigos, sudarios y mortaja.

¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!

Venid a Galilea, allí el Señor aguarda;

allí veréis los suyos la gloria de la Pascua.

Primicia de los muertos, sabemos por tu gracia

que estás resucitado; la muerte en ti no manda.

Rey vencedor, apiádate de la miseria humana

y da a tus fieles parte en tu victoria sana.

Amén. Aleluya.

Feliz cumpleaños, Beato Santiago Alberione

Así es. Hoy estamos de cumpleaños. Hace 128 años nacía en San Lorenzo de Fossano, el Beato Santiago Alberione. ¡Ah! ¡Claro! ¿Quién es este personaje? ¿Por qué un blog de Biblia y comunicación se hace eco de esta noticia? Muy sencillo. Santiago Alberione es el Fundador de la Familia Paulina y por consiguiente de la Sociedad de San Pablo. Ahora lo entiendes, ¿verdad?Pues, permíteme que te cuente algo más.

San Lorenzo de Fossano se encuentra en Italia, al norte, en una región llamada Piamonte, que hace frontera con Suiza y Francia. Este pequeño pueblo, no te suena, pero está muy cerca de ciudades conocidas, como Turín, Novara o Vercelli. Es una tierra que ha dado abundantes santos. Recuerdas a San José Benito Cottolengo, pues él era de Bra, ciudad muy cercana a San Lorenzo. Así que ya te has situado más o menos en esta tierra.

Te presentaré un poco más a nuestro protagonista. Su padre era Miguel Alberione, hombre forjado en las duras faenas del campo, pues era jornalero. Se casó ya mayor con una mujer a la que llevaba 13 años, Teresa Rosa Allocco.

Al poco tiempo de casarse se establecieron precisamente en San Lorenzo de Fossano. Y comenzaron a tener hijos: Juvenal, Juan Ludovico, Francisco, Santiago y Tomás.Precisamente nuestro protagonista nace el 4 de abril de 1884. Miguel temía por la salud de Teresa, estaba muy débil. Pero supo reponerse, mujer y madre incombustible.

El nacimiento tuvo lugar en la Alquería de los pescadores. En una planta contigua al caserón. Que por cierto, no era de los Alberione, ellos eran meros trabajadores del campo. En el caserón no se entraba más que para saludar a los señores o rendir cuentas al administrador del trabajo realizado. Y, por supuesto, con ocasión de alguna fiesta grande.

Era viernes. Casualmente, bueno… Providencialmente, viernes de Pasión o si lo prefieres y como solemos llamarlo en España Viernes de Dolores. Eran las diez de la mañana. A partir de entonces la Virgen acompañará la vida del Beato Alberione.

La historia continúa, pero podríamos llenar páginas y páginas. Creo que no es el caso, pues estamos en un blog. Ya, que quieres más información acerca de este personaje. Bueno te invito a que visites nuestra página web: www.sanpablo.es Allí encontrarás más información sobre el Beato Santiago Alberione, Fundador de la Familia Paulina, de la Sociedad de San Pablo, del Grupo editorial San Pablo y de las Librerías San Pablo. Si no encuentras allí la información que deseas te pido encarecidamente que me escribas: vocaciones@sanpablo.es Con mucho gusto te daré más información y podemos intercambiar pareceres. Hasta nuestro próximo post. Un abrazo.

Matar a un ruiseñor

El próximo 24 de marzo a las 17:00 hs. celebraremos el habitual cineforum dentro del ciclo cine y valores humanos. Nos encontraremos en el aula San Pablo. C/ Protasio Gómez, 15 – Metro Ciudad Lineal (Salida Arturo Soria). Os esperamos a todos aquellos que quieran participar. Aquí os dejamos los datos técnicos:

TÍTULO ORIGINAL To Kill a Mockingbird

AÑO 1962

DURACIÓN 129 min.

PAÍS: Estados Unidos.

DIRECTOR Robert Mulligan

GUIÓN Horton Foote (Novela: Harper Lee)

MÚSICA Elmer Bernstein

FOTOGRAFÍA Russell Harlan (B&W)

REPARTO Gregory Peck, Mary Badham, Brock Peters, Phillip Alford, John Megna, Frank Overton, Rosemary Murphy, Robert Duvall

PRODUCTORA Universal. Productores: Alan J. Pakula & Robert Mulligan

PREMIOS 1962: 3 Oscars: Mejor actor (Gregory Peck), guión adap., dirección artística. 8 nominaciones
1963: Festival de Cannes: Nominada a la Palma de Oro (mejor película)
1962: Premios David di Donatello: Mejor actor extranjero (Gregory Peck)

GÉNERO Drama | Drama judicial. Racismo. Vida rural (Norteamérica). Infancia

SINOPSIS Adaptación de la novela homónima de Harper Lee. En la época de la Gran Depresión, en una población sureña, Atticus Finch (Gregory Peck) es un abogado que defiende a un hombre negro acusado de haber violado a una mujer blanca. Aunque la inocencia del hombre resulta evidente, el veredicto del jurado es tan previsible que ningún abogado aceptaría el caso, excepto Atticus Finch, el ciudadano más respetable de la ciudad. Su compasiva y valiente defensa de un inocente le granjea enemistades, pero le otorga el respeto y la admiración de sus dos hijos, huérfanos de madre. (FILMAFFINITY)

El curioso caso de Benjamin Button

El próximo 18 de febrero a las 17:00 hs. celebraremos el habitual cineforum dentro del ciclo cine y valores humanos. Nos encontraremos en el aula San Pablo. C/ Protasio Gómez, 15 – Metro Ciudad Lineal (Salida Arturo Soria). Os esperamos a todos aquellos que quieran participar. Aquí os dejamos los datos técnicos:

Título Original:The Curious Case of Benjamin Button

Año: 208.

DURACIÓN:167 min.

PAÍS:Estados Unidos.

DIRECTOR: David Fincher.

GUIÓN:Eric Roth.

MÚSICA: Alexandre Desplat.

FOTOGRAFÍA: Claudio Miranda.

REPARTO: Brad Pitt, Cate Blanchett, Taraji P. Henson, Tilda Swinton, Jason Flemyng, Julia Ormond, Eric West, Elias Koteas, Elle Fanning, Jared Harris.

GÉNERO: Drama.

SINOPSIS: Un hombre (Brad Pitt) nace con ochenta años y va rejuveneciendo a medida que pasa el tiempo, es decir, en lugar de cumplir años los descumple. Ésta es la historia de un hombre extraordinario, de la gentes que va conociendo, de sus amores, pero sobre todo de su relación con Daisy (Cate Blanchett). (FILMAFFINITY).

Aquí tenéis un adelanto:

http://www.youtube.com/watch?v=MLNIxbob0PU

Iglesia e Internet

Para un diálogo entre nueva evangelización y cultura de la comunicación. Primera parte

P. Silvio Sassi, ssp

Llevan la fecha del 22 de febrero 2002, fiesta de la Cátedra de San Pedro, los dos documentos del Pontificio Consejo para las comunicacións sociales La Iglesia e Internet y Ética en Internet, ilustrados a los periodistas en la sala de prensa «Juan Pablo II» el 28 de febrero por el Presidente, mons. John Patrick Foley, y por el Secretario, mons. Pierfranco Pastore. ¿Por qué dos documentos sobre el mismo tema? Presentando cada uno de los textos veremos el peculiar punto de vista que los caracteriza. Cuando uno de los documentos remite al otro, se recurre en ambos a la formulación “documento adjunto a este”: son, pues complementarios pero autónomos; al no haber en ellos una continuidad interna, se puede leer indeferentemente antes uno u otro.

 Lo específico de La Iglesia e Internet es la consideración de las «implicaciones que tiene Internet para la religión y especialmente para la Iglesia catolica» (n. 2). La reflexión se plantea en la Introdución (nn. 1-4): el interés de la Iglesia por Internet es un aspecto particular de su preocupación por todos los medios de comunicación, que son considerados en forma positiva y como verdaderos dones de Dios; el conjunto de los medios de comunicación son factores culturales que concurren al progreso del Reino de Dios en la historia; Internet introduce cambios que influyen «no sólo en el modo como la gente se comunica, sino también en el modo como comprende su vida» (n. 2).

La Iglesia, al considerar los medios de comunicación, tiene un doble objetivo. El primero: «fomentar su correcto desarrollo y uso con vistas al progreso humano» (n. 3), dialogando con los responsables de los medios para colaborar en la elaboración de una política adecuada y para comprender bien la naturaleza misma de los medios. El segundo: la Iglesia se preocupa también «de la comunicación en y por la Iglesia misma» (n. 3) ya que la comunicación eclesial no se reduce a cuestiones técnicas sino que, fundándose en la comunión de la Trinidad, llega a ser una cualidad esencial tanto en la evangelización como en la práctica eclesial interna (cf nn. 3-4).

 Los Católicos están invitados a no «tener miedo de abrir las puertas de los medios de comunicación social a Cristo” (n. 4) y, en el cap. 2 Oportunidades y desfíos (nn. 5-9), se afronta el fenómeno de los medios y de Internet en relación a la misión de la Iglesia.

 Dado que anunciar a Jesucristo «a la gente formada por una cultura de los medios de comunicación requiere considerar atentamente las características especiales de los medios mismos, la Iglesia necesita ahora comprender Internet. Esto es preciso para comunicarse eficazmente con la gente, de manera especial con los jóvenes, que están sumergidos en la experiencia de questa nueva tecnología» (n. 5). Los medios de comunicación ofrecen importantes bienficios y ventajas a la Iglesia; particularmente «Internet es importante para muchas actividades y programas de la Iglesia: la evangelización, que incluye tanto la re-evangelización como la nueva evangelización y la tradicional labor misionera ad gentes, la catequesis y otros tipos de educación; las noticias y la información; la apologética, el gobierno y la administración; y algunas formas de asesoría pastoral y dirección spiritual» (n. 5). La Santa Sede está ya presente en Internet y «a los grupos vinculados a la Iglesia que todavía no han dado este paso se les anima a considerar la posibilidad de hacerlo cuanto antes» (n. 5).

 Internet debe servir también para la comunicación interna de la Iglesia y subrayando la diferencia entre el actual modelo de comunicación en red y el del pasado, «en una única dirección, de arriba abajo» (n.6), el texto recuerda otros documentos eclesiales ya publicados, que tratan de la necesidad de «un flujo recíproco de información y puntos de vista entre los Pastores y los fieles» (n. 6).

 Para un uso correcto de la comunicación en la Iglesia, el texto recuerda la necesidad de la formación: «La educación y la formación relativas a Internet pueden integrar programas globales de educación en los medios de comunicación accesibles a los miembros de la Iglesia. En la medida de lo posible la planificación pastoral de los medios de comunicación debería prever esta formación para los seminaristas, los sacerdotes, los religiosos y el personal pastoral laico como maestros, padres y estudiantes» (n. 7).

 La comunicación de Internet plantea a la Iglesia algunos problemas especiales, que ponen en evidencia algunos aspectos negativos. En generale, la cultura de los medios de comunicación y de Internet está impregnada «de una mentalidad típicamente posmoderna» (n. 8); en particular, Internet incluye sitios que atacan y difaman a algunos grupos religiosos y étnicos, sitios pornográficos y violentos, sitios que abusan de la religión cristiana, aplicándole incluso interpretaciones excéntricas de la fede y prácticas devocionales extravagantes.

 Internet favorece «un enfoque de “consumidor” sobre cuestiones de fede. Los datos sugieren que algunos visitantes de los sitios web religiosos pueden hacer compras, seleccionar y escoger elementos de paquetes religiosos a medida del usuario para adaptarlos a sus gustos personales» (n. 9).

 Además, «la realidad virtual del ciberespacio tiene algunas implicaciones preocupantes tanto para la religión como para otras áreas de la vida. La realidad virtual no sustituye la presencia real de Cristo en la Eucaristia, ni la realidad sacramental de los otros sacramentos, ni tampoco el culto compartido en una comunidad humana de carne y hueso. No existen los sacramentos en Internet» (n. 9); es necesario considerar «cómo llevar a las persone desde el ciberespacio hasta una auténtica comunidad» (n. 9).

En las Recomendaciones y conclusión (nn. 10-12) el texto contiene una exhortación a la gente que está presente en todos los sectores de la Iglesia, a que use Internet, ya que «no es aceptable quedarse atrás tímidamente por miedo a la tecnologia o por qualquier otra razón» (n. 10). Después se ofrecen palabras de aliento para motivar positivamente con respecto a Internet a diversos grupos: a los dirigentes de la Iglesia, a los agentes pastorales, a los educadores y a los catequistas, a los padres, a los niños y a los jóvenes (cf n. 11). La última invitación se dirige «a todas las personas de buena voluntad» para que vivan el fenómeno Internet bajo la guía de algunas virtudes: prudencia, justicia, fortaleza y valentía, templanza (cf n. 12).

Fuente: http://www.san-pablo.com.ar/rol/?seccion=articulos&id=1403