Los objetivos en nuestro plan de acción

Algunos de vosotros, a raíz del post Todos quedaron saciados, acerca

de la multiplicación de los panes y los peces, me preguntabais acerca de los objetivos; pues bien, de eso vamos a tratar en esta nueva entrada de nuestro blog.

Cuando cualquiera de nosotros comienza a elaborar un plan de acción, lo primero que se nos aconseja es que nos fijemos un objetivo o una meta.

¿Objetivo y meta son sinónimos? En principio, parecer que sí; sin embargo, cada una de estas palabras tienen sus matices que me parece importante analizar antes de entrar de lleno en el tema que nos ocupa, que es, el de los objetivos.

Me voy a fijar en primer lugar en el significado de cada una de estas palabras. Habitualmente, por meta entendemos el fin al que se dirigen nuestras acciones, es el punto de llegada, el resultado que deseamos alcanzar; objetivo, por su parte, sería más bien el resultado medible o el propósito que queremos alcanzar o lograr. El objetivo sería el estado, lugar, disposición, condición, situación, actitud, sueño al que queremos llegar y hacia él se deben dirigir nuestros deseos y, sobre todo, nuestras acciones; si no nos ponemos «manos a la obra» nunca alcanzaremos la meta.

Permitidme que me sirva de la metáfora del ciclismo para explicar la diferencia que estamos viendo entre meta y objetivo. La ambición, la finalidad de cualquier deportista que participa en una vuelta ciclista es ganar dicho evento deportivo, pero para ello es indispensable que gane el mayor número de etapas posible. En el tema que nos ocupa y siguiendo esta metáfora, la meta sería ganar dicha vuelta ciclista y los objetivos serían ganar las diversas etapas, posiblemente cada una con sus características propias. Por eso, cuando hagamos nuestro plan de acción es importante que definamos bien nuestra meta y nuestros objetivos.

Pongamos un ejemplo del ámbito empresarial. Supongamos que somos el Consejo de Dirección de una empresa editorial y vamos a diseñar nuestro plan de acción para los próximos cinco años. Pues bien, la meta que nos fijamos es convertirnos en la editorial mas importante dentro de nuestro sector. Para alcanzar esta meta es indispensable que vayamos realizando y consiguiendo diversos objetivos que nos ayuden a alcanzar nuestra meta. Como podemos apreciar el objetivo es más, concreto, medible, enfocado, especifico y nos ayudara a tener claras qué acciones, tareas, actividades debemos llevar a cabo. Y para ello, es indispensable que nuestros objetivos cumplan una serie de requisitos o presenten una serie de características o cualidades concretas que veremos a continuación. Todo esto es aplicable no sólo al mundo empresarial, sino a nuestra vida cotidiana o a nuestra vivencia espiritual.

Características o cualidades que deben tener nuestros objetivos

Nuestros objetivos deben ser: inteligentes, puros y claros. Cada una de estas palabras forman un acrónimo en inglés que nos ayudarán a recordar las características de nuestros objetivos.

Para que nuestros objetivos sean inteligentes, es necesario que sean SMART, para que sean puros, deben ser PURE y para que sean claros tienen que ser CLEAR.

Veamos con detenimiento cada uno de estos acrónimos.

camino

SMART

  • S (Specific): Específico.
  • M (measurable): medible o comprobable.
  • A (agreed): acordado, convenido.
  • R (realistic): realista.
  • T (time): temporalizable.

Específico: al fijar nuestro objetivo no debemos dejar lugar a interpretaciones dudosas, deben ser claros, detallados y concretos. Para verificarlo podemos hacernos las siguientes preguntas: ¿Qué? ¿Cómo? ¿Dónde?

Medible o comprobable: hemos de ser capaces de comprobar o medir los pequeños resultados que vamos obteniendo o las pequeñas acciones que vamos realizando. La pregunta sería: ¿Desde dónde a dónde?

Acordado o asignable: debe ser posible encargarlo a alguien y/o concretar las responsabilidades concretas. La pregunta: ¿Quién? ¿De qué manera?

Realista: posible de alcanzar por uno mismo o por alguien de nuestra organización y ajustado a la realidad. La cuestión: ¿qué posibilidades existen?

Temporalizable: Podemos medirlo temporalmente. El interrogante: ¿cuándo?

PURE

  • P (positive): positivo.
  • U (understood): comprendido.
  • R (relevant): relevante.
  • E (ethical): ético.

Positivo: Siempre que sea posible hemos de formular nuestro objetivo en positivo.

Comprendido: expresado de tal manera que pueda ser entendido.

Relevante: que de alguna manera sobresalga por su importancia o significación.

Ético: Respetuoso con las normas, las personas, las instituciones….

CLEAR

  • C (challenging): desafiante.
  • L (legal): legal.
  • E (environment): ecológico.
  • A (appropiate): apropiado.
  • R (recorded): registrado o anotado.

Desafiante: que nos provoque o nos incite al cambio.

Legal: acorde con las leyes establecidas.

Ecológico: respetuoso no solo con el medio ambiente, sino con el ambiente que nos rodea.

Apropiado: adecuado o conveniente para la meta que queremos alcanzar.

Registrado: expresado por escrito.

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Todos quedaron saciados

La mucltiplicación de los panes a la luz del liderazgo y la inteligencia emocional

El texto que nos ocupa es el siguiente:índice

En aquel tiempo, Jesús marchó a la otra parte del lago de Galilea (o de Tiberiades). Lo seguía mucha gete, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos. Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe: “¿Con qué compraremos panes para que coman estos?”. Lo decía para tantearlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer. Felipe le contestó: “Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo”. Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: “Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces; pero, ¿qué es eso para tantos?” Jesús dijo: “Decid a la gente que se siente en el suelo”. Había mucha hierba en ese sitio. Se sentaron; solo los hombres eran unos cinco mil, Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron de pescado. Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: “Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se desperdicie”. Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía: “Este sí que es el Profeta que tenía que venir al mundo”: Jesús entonces, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiro otra vez a la montaña él solo. (Jn 6,1-15)

En la transición entre el capítulo cinco del evangelio de Juan al capítulo seis nos encontramos con un cambio brusco de situación geográfica. De Jerusalén, lugar de las instituciones, de la comodidad, del inmovilismo, de las cosas asentadas, de las de siempre, donde los escribas y maestros de la ley imponen sus criterios y quieren que todo permanezca tal y como está; de ahí, Jesús, pasa a la otra orilla, el lugar del cambio, de lo desconocido, de la novedad, de la crisis. Una situación que en nuestra vida cotidiana, al menos respeto, por no decir miedo. En la mayoría de las ocasiones nos cuesta afrontar las situaciones de novedad, de cambio, de dificultad, de crisis. Nos cuesta salir, de lo que llamamos, nuestra zona de confort.
La mejor actitud que podemos adoptar ante cualquier situación es la apertura. Hemos de estar dispuestos a asumir los cambios, los reveses, los vuelcos que puedan depararnos nuestra vida.
En lugar de quedarnos quietos, de pararnos o, lo que es peor, antes de dar un paso atrás, hemos de dar un paso adelante. Hemos de asumir nuestra responsabilidad. Somos libres para poder elegir; ejerzamos nuestro derecho de elegir libremente, sobre todo para asumir y afrontar los nuevos retos que se nos presenten. Hemos de “subir al monte”, escalar la montaña por muy alta que nos pueda parecer, porque desde la cima las cosas se perciben de otra manera; hemos de tomar perspectiva y contemplar las situaciones, circunstancias y realidades desde otro punto de vista.
En el texto evangélico que nos ocupa, nos encontramos precisamente con una dificultad: alimentar a una multitud de cinco mil personas”. Ante esta situación, que hay que afrontar, se dan tres actitudes: la de Felipe, la de Andrés y la de Jesús.
Felipe es aquel que está acomodado en su zona de confort. Se da cuenta de las dificultades que entraña la nueva situación, del desafío, aunque sea por que otros le ayudan a ver: “¿Con qué compraremos panes para que coman estos?” Pero su reacción es no hacer nada e incluso poner trabas: “Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo”.
Andrés, también, se da cuenta de la situación; incluso, se percata de los recursos que tienen para poder hacer frente a la situación de necesidad. Sin embargo, tampoco está dispuesto a hacer nada, a pesar de contar con recursos, no cree que haya solución alguna: “¿Qué es eso para tantos?” No cree que los recursos que tienen a mano sean suficientes para poder cambiar la situación.
Jesús, por su parte, se da cuenta de la situación, conoce los recursos que poseen y pasa a la acción: “Decid a la gente que se siente en el suelo”. A continuación: “Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron de pescado”. Al final, y gracias a la intervención de Jesús, todos quedaron saciados.
Pero además, hay que guardar los recursos por si los volvemos a necesitar. Es decir, aprendemos de lo acontecido, para hacer frente a situaciones similares o para fortalecer nuestra personalidad.
Resumiendo, ante una situación novedosa, ante una situación de crisis, ante un imprevisto la mejor manera de actuar, desde el liderazgo y la inteligencia emocional sería la de realizar un proyecto, una planificación o un plan de acción:
• Mantener una actitud de apertura.
• Cambiar nuestra perspectiva, el prisma desde el que observamos la situación, para darnos cuenta de todas las posibilidades con las que contamos.
• Hacernos conscientes de la situación y las dificultades con las que tendremos que enfrentarnos.
• Fijarnos un objetivo para afrontar satisfactoriamente la realidad que tenemos por delante.
• Definir nuestras líneas de actuación y ver con qué recursos contamos.
• Precisar el tiempo en el que se debe actuar y las personas que se deben involucrar.
• Evaluar.
Y todo esto desde la humildad y el servicio.

Gracias por leer; espero vuestras opiniones y si os parece interesante el post compartidlo.

 

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Lectio Divina domingo XXXIII del T.O. (Mt 25,14-30)

Verdad – Lectio TALENTOS[1]

Oramos hoy con la llamada parábola de los talentos. Estos eran una medida de peso utilizada en la antigüedad. Esta parábola podemos encontrarla junto a otras llamadas de la espera (p.e. la parábola de las vírgenes prudentes) de la venida del Señor. Una venida que no es inminente, tal y como se manifiesta en la frase “después de mucho tiempo” (25,19). El dueño de la hacienda a su vuelta, pide cuenta de los talentos que a cada uno les había entregado “según sus capacidades” (25,15). Algo sumamente importante, pues indica que Dios tiene en cuenta nuestras propias capacidades y no nos va a exigir más allá de nuestras propias fuerza. El trato será el mismo para todos seamos siervos fieles o infieles; es más si queremos, hasta prodiga un trato más que generoso. En ningún momento, pide que se le devuelva lo que había entregado, ni siquiera pide las ganancias, al contrario recompensa a sus siervos, incluso más allá de lo esperado.

Dicho esto, estamos en condiciones de entender mejor la actuación del último de los siervos y que me parece que es la clave de lectura de toda la parábola. Este último, aún teniendo sus propias capacidades, no se ha preocupado por incrementar su talento, su única preocupación ha sido conservar intacto lo recibido. Es más, incluso intenta justificar por todos los medios su actuación, atacando directamente al dueño de la hacienda, diciéndole prácticamente que es un hombre extremadamente duro y sin escrúpulos. Sin embargo, nosotros que hemos leído el comportamiento que ha tenido con los anteriores siervos, eso nos suena a excusa. Lo acusa de “cosechar donde no ha sembrado y recoger donde no ha esparcido” (25,24). Y a pesar de todo, su actuación ha sido precisamente la contraria, a los primeros no sólo le ha dado lo que han ganado sino que les ha invitado a participar de su propio gozo.

En el colmo de su desfachatez y encontrándose atrapado, finalmente se justifica diciendo que ha actuado movido por el miedo. En ningún momento, esta persona ha conocido realmente al dueño de la hacienda. La imagen que tiene de él es la de un amo, que trata a sus empleados como esclavos. Es la imagen que tenemos muchos cristianos de Dios, el supremo juez, no vemos a Dios como amor (1Jn 4,8). Ante esta imagen de Dios, a quien así vive, solo le cabe la esperanza de vivir fuera del gozo de su Señor.

La vida cristiana es estar en camino, es estar en continuo crecimiento, es vivir dejándonos hacer poco a poco por el Espíritu Santo, y Dios nos está continuamente regalando sus dones y su gracia para que podamos ir creciendo en nuestro camino de santidad, pero en nuestras manos está aceptar o no esta gracia y estos dones. El premio de la vida eterna contemplando el rostro de Dios es gratuito e igual para todo el mundo, pero nosotros podemos rechazar ese premio. Todos nosotros vamos a escuchar: “entra en el gozo de tu Señor” (25,21); pero, también podemos decir que no y darnos la vuelta. La respuesta a la invitación de nuestro Padre Dios, Amor y Amante está en nuestras manos.

Camino – Meditación

  • ¿Qué pasaje, versículo, frase o palabra te ha tocado el corazón?¿Qué quiere decirte Dios, aquí y ahora, en este momento con ello?

  • ¿Cuál es la imagen que tengo de Dios? ¿La imagen del Juez o la imagen de Dios amor?

  • Dios nos ha regalado a cada uno, según nuestras capacidades, una serie de dones ¿que hago yo para poner estos dones al servicio de mis hermanos, al servicio de la humanidad para la extensión del Reino? ¿pongo a “producir” estos dones o por el contrario los entierro?

  • ¿Cuáles son las excusas que me digo a mi mismo, y por tanto también a Dios, para no asumir mi responsabilidad de extender el Reino?

  • Me detengo por un instante a meditar (pasar por mi corazón) las palabras pronunciadas por el dueño de la hacienda y que Dios me las dirige a mi hoy: “entra a disfrutar del gozo de tu Señor”. Entra a disfrutar de la vida junto a mí ¿Qué sentimientos se despiertan en mi?

 

Vida – Oración

  • Alabo al Padre porque quiere hacerme entrar en su propio gozo, porque me invita a compartir su propia vida.

  • Pido perdón a Dios y a mis hermanos por las veces que no soy constructor del Reino a mi alrededor y sobre todo, por intentar justificarme con excusas sin sentido.

  • Doy gracias a Dios porque no cesa de agasajarme y de llenar mi vida regalándome sus dones.

¿Acompañamiento personal vs Coaching? ¿Existe un coaching cristiano?

Al leer el título de este post, supongo, querido cibernauta, que te han surgido algunas 20101118-aire-puropreguntas, al menos a mi me surgieron: ¿Es lo mismo acompañamiento personal que coaching? ¿En qué se parecen? ¿Qué diferencias existen entre ellos? ¿Qué es eso de coaching cristiano?
Desde una cierta perspectiva no existe, ninguna diferencia; todo va a depender de cómo enfoquemos cada una de estas disciplinas. Personalmente tengo que decir que para mí son términos similares, por no decir equiparables. Pero habrá que explicarse.

1.- ¿A qué nos referimos cuando hablamos de acompañamiento personal?

Acompañar es ir junto a, es estar junto a. Si a esta definición le sumamos el término personal estamos refiriéndonos a algo que tiene que ver con la persona. Es decir el acompañamiento personal sería ir junto a una persona, es estar junto a una persona. Sin embargo, esto, desde mi punto de vista y desde la perspectiva que yo quiero enfocar este tema, sería una definición muy pobre.
El acompañamiento personal sería el estar junto a una persona para ayudarle a hacerse consciente de su vida, profundizar en ella y mejorarla. Ésta podríamos decir que es una definición aséptica. Sin embargo, aquellos que siguen asiduamente este blog, saben que yo tengo una pequeña «deformación profesional», no solo por ser una persona consagrada, sino sobre todo porque soy cristiano, es decir sigo a la persona de Jesucristo. Y esto configura totalmente mi vida, por lo que no puedo, o al menos así lo intento, dejarlo de lado en ningún aspecto de mi vida, ni siquiera cuando actúo como acompañante o como coach.
Por tanto, si el acompañamiento personal lo enfocamos desde una perspectiva cristiana, hemos de tener en cuenta que vamos a partir desde un presupuesto bien concreto, y es que quiero que mi vida se asemeje lo más posible a la vida de Cristo, quiero alcanzar las actitudes vitales de Jesucristo. Por lo que, en el acompañamiento personal tendré muy presente un marco de referencia concreto, que es la vida de Jesús de Nazaret y lo que de él conocemos y hemos recibido a través de la Escritura y la tradición de la Iglesia.
Por lo cual, desde esta perspectiva podríamos definir el acompañamiento personal como el estar o ir junto a una persona para ayudarle a hacerse consciente de su vida, profundizar en ella y mejorarla teniendo como ámbito de referencia la vida de Jesús. Y esto abarcaría todos los aspectos de la vida humana y todas las facultades del ser humano: mente, voluntad y corazón.

2.- ¿Qué es el coaching?

Podemos encontrar infinidad de definiciones de coaching, basta que metamos esta palabra en cualquier buscador de Internet y nos daremos cuenta de ello. Por lo que, me voy a permitir la licencia o voy a tener la osadía de dar mi propia definición de coaching; por supuesto, sin detrimento de lo que otros puedan entender por este concepto y sin oponerme en ningún momento a su propia perspectiva.
12083154-joven-mujer-orando-bajo-el-solComo muchos de vosotros sabéis el término coaching tiene su origen en Hungría para referirse a un pequeño carruaje muy rápido que se utilizaba para el transporte de persona. Este carruaje, coche (coach) no tardó en extenderse por Europa. Al correr del tiempo, en Inglaterra surgió un deporte que consistía en la conducción de este tipo de vehículos y que, como es lógico, los ingleses llamaron coaching. De ahí paso, en el ámbito deportivo, y comenzó a generalizarse su uso para referirse a la persona que entrena a los componentes de un equipo y por semejanza se fue utilizando en el ámbito educativo, sobre todo universitario, para referirse al profesor que orienta a los alumnos en el transcurso de su etapa académica. Aunque hay que tener en cuenta, que hemos de contemplar este entrenamiento u orientación desde una perspectiva holística, es decir que abarque a toda la persona humana en todas sus dimensiones o facultades. Ya en la década de los ochenta, del pasado siglo, se introdujo en el mundo de la empresa.
Pero, ¿qué es, entonces, el coaching? Al igual, que Leonardo Wolk1, a mí me gusta definir el coaching como un arte, o si queréis como la capacidad, facultad, habilidad de acompañar el proceso continuo de una persona o grupo, desde el respeto, durante su camino de cambio hacia una meta concreta, poniendo en juego lo mejor de cada persona, para alcanzar su desarrollo personal.
Cuando vayamos profundizando en este arte, a través de diferentes post, nos daremos cuenta de qué manera se realiza este acompañamiento.

3.- ¿Coaching cristiano?

Por aquello de la «deformación profesional» permitidme, que acerque el coaching a la vivencia cristiana. Desde esta perspectiva, podríamos decir que el coaching sería la habilidad de acompañar el proceso de una persona o grupo, desplegando todas sus facultades, en su camino de cambio hacia la adquisición de su pleno desarrollo personal, teniendo como atmósfera vital la figura de Jesucristo. Algunos podrían decir que es capacidad de acompañar a otros para alcanza la santidad. Pues, sí. Si nuestra meta es la santidad, el coaching puede ayudarnos.
Como hemos podido percibir, el coaching se podría equiparar a lo que habitualmente en la Iglesia se ha llamado el acompañamiento espiritual, lo que ocurre es que en el coaching utilizamos una serie de técnicas concretas y un estilo propio.
Por lo cual, podemos concluir que, acompañamiento personal y coaching no son términos opuestos, ni siquiera desde el punto de vista cristiano. Al contrario, son términos equiparables o equivalentes. Y además concluimos que, puede perfectamente existir, lo que podríamos llamar, un coaching cristiano.

Cometas en el cielo (Para trabajar la amistad)

Sentida adaptación de la popular novela homónima de Khaled Hosseini. Curiosamente, aunque la obra original se escribió en inglés, y el guión de David Benioff también, la mayor parte de los diálogos del film son en dari y pastún, en aras del realismo. En esa línea los pasajes afganos resultan creíbles, no estamos ante un título exótico con decorados de cartón piedra y occidentales maquillados. Y las escenas en que se vuelan las cometas resultan excitantes, y ayudan a acometer (¿o habría que decir «acometar»? la dura trama.

El PDF con la ficha para trabajar la película puedes encontrarlo en nuestra Página de Cineforum. Disfrutadla y Difundidla.

Si alguien estuviera interesado en celebrar algún cineforum o trabajar alguna película o tema concreto en Sevilla, puede ponerse en contacto conmigo; bibliaycomunicacion@gmail.com

Película Amar peligrosamente para trabajar motivaciones

3343-amar.peligrosamente.2003-El cómodo mundo de Sarah Jordan (Angelina Jolie), una ingenua americana residente en Londres, da un vuelco cuando Nick Callahan (Clive Owen) se cuela en un baile para recaudar fondos y hace un apasionado alegato a favor de los niños hambrientos de África. Atraída por Nick y su causa. Sarah abandona las comodidades de su residencia londinense para viajar a aquel destrozado continente, decidida a ver la realidad del mundo y experimentar la pasión que Nick ha despertado en ella. Pero Sarah no tarda en darse cuenta de la dura realidad de la vida de Nick cuando ve las condiciones en las que trabaja. Asombrada por el peligro al que se enfrenta todos los días, Sarah se compromete cada vez más con este hombre cautivador y absoluta-mente entregado a su trabajo. Sarah regresa a Londres y se dedica a recaudar fondos mientras intenta resucitar su matrimonio. Años después, cuando ya trabaja para una organización humanitaria, acepta la oportunidad de viajar a Camboya donde llevará comida y provisiones médicas muy necesarias. Y donde también satisfará su acuciante necesidad de volver a ver a Nick. Bajo la amenaza constante de caer en una emboscada, Nick y Sarah se sienten cada vez más unidos y cuando el mejor amigo de Nick –Elliott (Noah Emmerich)– es brutalmente asesinado, se dan consuelo mutua-mente y se enciende la llama del amor. Pero a pesar del vinculo establecido, saben que deben separarse porque el trabajo de Nick es demasiado importante y peligroso para que permanezcan juntos. Pasan los años y Sarah busca desesperadamente cualquier noticia de Nick hasta que un día descubre que ha sido secuestrado por las fuerzas rebeldes en Chechenia. El amor que siente por él le obliga a ir en su búsqueda a pesar del tiempo y la distancia que les separa… y del peligro que sin duda alguna tendrá que correr. (Tomado de: http://www.labutaca.net/films/20/amarpeligrosamente.htm#

Puedes descargarte el PDF con la ficha completa en nuestra pestaña de Cineforum.

Preámbulo: antes de comenzar nuestro itinerario de crecimiento personal (I)

Preámbulo significa, desde el punto de vista de su etimología, antes de empezar a caminar. Por tanto, lo que llamo preámbulo es una herramienta que deberíamos aprovechar antes de comenzar

nuestro itinerario de crecimiento personal. Desde nuestro punto de vista, serían todas aquellos recursos, instrumentos, mecanismos… que debemos tener en cuenta y utilizar antes de poner en marcha nuestro programa.

Cuando cualquiera de nosotros va a iniciar un recorrido, ya sea más o menos largo, compramos un mapa, adquirimos una buena mochila, un buen calzado, nos proveemos de un botiquín, nos pertrechamos con la ropa adecuada, nos fijamos una meta, prevemos las posibles paradas, los posibles contratiempos, etc. Pues eso es lo que queremos hacer con lo que llamamos preámbulo: hemos de definir nuestra meta, qué medios, recursos, instrumentos necesitamos para alcanzarla, con qué obstáculos prevemos que nos podemos encontrar, en cuánto tiempo queremos acometer esta empresa que nos hemos fijado… Teniendo en cuenta todo esto ahorraremos tiempo, energías, búsquedas inútiles, etc.

En este momento, únicamente desarrollaremos a grandes rasgos los recursos, instrumentos y mecanismos que nos van a ayudar en nuestro itinerario de crecimiento personal, en un segundo momento tendremos la oportunidad de ahondar en cada uno de los temas.

Nuestro entorno o ambiente vital

Por entorno o ambiente vital entendemos todos aquellos elementos, ya sean físicos, naturales, sociales, familiares o culturales que entran en relación con la persona e influyen en su comportamiento, carácter y manera de relacionarse consigo mismo y con los demás.

En la mayoría de las ocasiones no le damos la debida importancia al ambiente vital, no caemos en la cuenta que son elementos que están continuamente influyendo en las personas. Aquello que rodea a la persona que acompañamos será importante para hacernos una idea de su situación vital y también para hacerle consciente del «lugar» que ocupa en el mundo.

Es muy importante que nuestro acompañado sepa desde dónde parte para alcanzar la meta y analice junto a nosotros la situación en la que se encuentra y todo lo que está influyendo en ella. Es hacer consciente a nuestro acompañado de su punto de partida y de todos aquellos factores que pueden influir positiva o negativamente para conseguir la meta que se ha propuesto o quiere proponerse.

La meta

La meta es el lugar de llegada de aquellos que participan en una competición. Para el tema que nos ocupa, el crecimiento personal, la meta sería el fin hacia el que se dirigen los anhelos, expectativas, deseos y acciones de una persona

Una vez que conocemos el punto de partida de nuestro itinerario de crecimiento personal es muy importante que definamos la meta, por eso es necesario que nos hagamos alguna de estas preguntas: ¿cuál es mi punto de llegada? ¿qué quiero conseguir en mi vida? ¿qué quiero lograr? ¿hacia dónde quiero dirigirme? ¿a dónde quiero llegar?

Mapa50KMedios o instrumentos que nos pueden ayudar en el itinerario

Voy a destacar en este momento tres medios, elementos o instrumentos que nos pueden ayudar a que nuestro itinerario sea menos fatigoso, lo cual no quiere decir que vaya a estar exento de dificultades (nos ocuparemos de ellas más adelante): actitudes positivas, ejercicios positivos y pensamientos positivos.

Actitudes positivas

Podríamos definir la actitud como la forma, manera, ánimo o disposición con el que afrontamos nuestra realidad, una situación o un hecho concreto. Dicha actitud puede ser positiva o negativa.

Por negativa entendemos toda aquella manera de enfrentarnos a una situación que pueda causar dolor, daño o malestar, ya sea a la propia persona o a otras personas o seres de nuestro entorno (teniendo como referencia un ámbito más extenso que el que habitualmente entendemos por entorno).

La actitud positiva sería la manera de afrontar la realidad intentando descubrir los aspectos beneficiosos y que nos estimulen a avanzar ante cualquier situación con la que nos podamos encontrar. Por tanto todos aquellos elementos, instrumentos, factores, principios… que nos ayuden a ello deberíamos apropiárnoslos.

Ejercicios positivos

Los ejercicios son prácticas o actividades que nos ayudan a adquirir una determinada preparación.

Pues bien, yo quiero proponerte una serie de ejercicios positivos que nos ayuden a adquirir una actitud positiva con la que afrontar nuestra realidad para que así podamos llegar a alcanzar la meta que nos hemos propuesto en nuestro itinerario de crecimiento personal. En su debido momento hablaremos de ellos pormenorizadamente, pero algunos de ellos son: saber ver lo bueno o lo beneficioso de todo, aprender de todo, hacerme consciente de la realidad e intentar buscar una solución, amplitud de miras, ponerme en marcha.

Pensamientos positivos

Los pensamientos positivos son aquella imágenes o frases que crea nuestra mente que son beneficiosos para nuestro desarrollo o me estimulan a superarme.

La mente es una de las facultades que el ser humano tiene y es la encargada de generar los pensamientos.

Cuando ahondemos en este tema nos daremos cuenta de la gran importancia que tienen los pensamientos positivos en nuestra vida.

(En nuestro próximo post hablaremos acerca de la revisión de vida y de los obstáculos con los que podemos encontrarnos en nuestro itinerario de crecimiento personal. Hasta la próxima. ¡Disfrutad de la vida!)

 

*Si quieres descargarte este post en pdf puedes hacerlo pinchando en la pestaña dedicada a Espiritualidad.

Lectio Divina de la fiesta de la Exaltación de la Cruz (Jn 3,13-17)

VERDAD – LECTURA exaltacion_santa_cruz02

En este pasaje con el que oramos hoy, fiesta de la Exaltación de la santa Cruz, Jesús, en diálogo con Nicodemo, se nos muestra como el único capaz de revelarnos, de mostrarnos el verdadero rostro del Padre, puesto que es el único que ah estado junto a él desde toda la eternidad. A la gran mayoría de nosotros, así como a los grandes estudiosos, e incluso a los santos, Dios les va revelando sus secretos, nos va mostrando el «secreto» de Dios en la medida, y a medida, que vamos siendo capaces de «comprender». Sin embargo, ninguno de nosotros ha visto a Dios. Jesús, nuestro Maestro, sí. Él ha vivido y convivido junto al Padre, ambos han entrado en comunión desde el principio de los tiempos. Aunque en Dios no exista ni el principio, ni el fin, puesto que él mismo es el principio y el fin.

Por todo ello, Jesús nunca hablará del Padre a la manera que pueda hacerlo ningún hombre, por muy sabio que sea. Él ha experimentado el mismo ser del Padre. Él no es que pronuncie palabras acerca del Padre. Él es la Palabra.

Jesús se autodenomina a sí mismo como Hijo del hombre. Debemos remontarnos al profeta Daniel, para entender bien este término. El Hijo del hombre en la profecía de Daniel (Dan 7,13s), es aquel a quien Dios ha constituido Señor de la historia. Un Señor de la historia que ha de ser crucificado; he aquí la gran contradicción que Nicodemo y la gran mayoría de nosotros somos incapaces de comprender: ¿Cómo la persona más poderosa, aquel que ha sido constituido señor de todo, va a ser crucificado? ¿Cómo es posible que el rey de Israel, el Mesías, tenga que padecer una muerte de cruz considerada por sus compatriotas como señal de la maldición de Dios (Dt 21,22s)? ¿Cómo es esto posible? Escándalo para los judíos y disparate para los griegos. Ante tal acontecimiento, nos quedan dos posturas: o intentar razonarlo, intentar encontrar mil y una explicaciones, intentar justificarlo… o como María guardarlo en nuestro corazón.

Únicamente, desde la contemplación, podemos llegar a vislumbrar un poquito el gran misterio de la cruz. El misterio por el que Dios Padre envía a su propio Hijo, a dar la vida por la salvación del género humano.

Y hasta el momento en el que Jesús se nos revela como enviado del Padre, como Hijo unigénito de Dios, como Salvador, hasta ese momento, la Escritura ha ido ofreciendo un constante anticipo de tan extraordinario acontecimiento: la serpiente de bronce, levantada como estandarte en el desierto (Núm 21,4-9), la muerte del ser esperado de sus entrañas, del hijo de la gran descendencia, del hijo de la promesa: Isaac (Gén 22).

Para «entender» todo esto sólo existe un camino, volver a nacer de nuevo del agua y del espíritu, solo seremos capaces si entramos en comunión con el Maestro, sólo podremos comprenderlo si nos dejamos poco a poco conformar por el Espíritu al modelo que es Jesús. Algo que, seguramente, exigirá esfuerzo por nuestra parte, lo mismo que le ocurrió a Jesús, que «actuando como un hombre cualquiera, se rebajo hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz». Pero, tengamos en cuenta que, «por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el ‘nombre sobre todo nombre’; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre». Es decir, la cruz no tuvo la última palabra, la ultima palabra la tiene la vida, gracias a la Resurrección.

CAMINO – MEDITACIÓN

  • ¿Qué pasaje, versículo, frase o palabra te ha tocado el corazón? ¿Qué quiere decirte Dios, aquí y ahora, en este momento con ello?

  • ¿Cómo es mi vivencia del misterio de la cruz? ¿lo vivo con angustia, con dolor, es escandalo, estupidez…? ¿signo de salvación?

  • ¿Cómo es mi testimonio acerca del misterio de la cruz?

  • ¿Asumo que si me dejo transformar y conformar por el Espíritu según la forma de Jesús puedo acabar sufriendo su misma suerte?

  • ¿Vivo el misterio de la cruz desde el misterio de la Resurrección, aunque no llegue a comprenderlo en toda su intensidad?

VIDA – ORACIÓN

Hoy para el momento de la oración me gustaría evoca y que recitáramos o cantáramos, esta canción: Tuyo soy.

Yo no soy nada y del polvo nací

pero tu me amas y moriste por mi

ante la cruz solo puedo exclamar:

Tuyo soy, tuyo soy…

Toma mis manos, te pido

Toma mis manos, te amo

Toma mi vida, oh Padre tuyo soy (bis)


Cuando de rodillas te miro, Jesús,

veo tu grandeza y mi pequeñez

que puedo darte yo solo mi ser

Tuyo soy, tuyo soy…


Toma mis manos, te pido…

Minientrada

¿Qué es el crecimiento personal?

En más de una ocasión muchos de nosotros nos hemos detenido a reflexionar, algo que deberíamos hacer con frecuencia, acerca de nuestra vida. Entonces hemos caído en la cuenta de que no somos realmente felices. Sentimiento que no tiene nada que ver con la alegría, la euforia o el entusiasmo, es algo más profundo; ya lo intentaremos analizar en otro momento.

El resto del artículo puedes encontrarlo en nuestra sección de espiritualidad.

Antes de emprender la marcha hacia nuestro crecimiento personal

Dios se comunica, el hombre responde

Dios se da a conocer al hombre por medio del diálogo que mantiene con él. Poco a poco le ha ido comunicando su Palabra al hombre en lo que llamamos la Historia de la Salvación, en ella Dios habiblia dejado oír su voz. Por lo que el cristianismo no es una religión de palabra escrita, es la religión de la Palabra de Dios que se nos transmite por medio del Verbo encarnado y vivo.

En nuestra sección Cursos Bíblicos, puedes descargarte el PDF de este interesante tema en el que mostramos la relación existente entre el proceso comunicativo y la forma en que la Escuela de Animación Bíblica y Comunicación «San Pablo» suele explicar la introducción a la Sagrada Escritura en sus cursos de formación. Disfrutadlo y compartidlo.