Minientrada

Te invitamos a las Jornadas Bíblicas “El Pueblo de Dios camina en la historia”. Se celebrarán el próximo fin de semana (5-7 de febrero) La Parroquia de San Antonio del Retiro en Madrid. En ellas se desarrollarán diversas actividades, todas ellas son de entrada libre y gratuita. ¡Ven a compartir con nosotros la Palabra! En la imagen adjunta tienes todo el programa. ¡Te esperamos!

Jornadas Bíblicas Madrid 2016

Jornadas Bíblicas en Madrid

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Cometas en el cielo (Para trabajar la amistad)

Sentida adaptación de la popular novela homónima de Khaled Hosseini. Curiosamente, aunque la obra original se escribió en inglés, y el guión de David Benioff también, la mayor parte de los diálogos del film son en dari y pastún, en aras del realismo. En esa línea los pasajes afganos resultan creíbles, no estamos ante un título exótico con decorados de cartón piedra y occidentales maquillados. Y las escenas en que se vuelan las cometas resultan excitantes, y ayudan a acometer (¿o habría que decir “acometar”? la dura trama.

El PDF con la ficha para trabajar la película puedes encontrarlo en nuestra Página de Cineforum. Disfrutadla y Difundidla.

Si alguien estuviera interesado en celebrar algún cineforum o trabajar alguna película o tema concreto en Sevilla, puede ponerse en contacto conmigo; bibliaycomunicacion@gmail.com

El señor de las moscas

Con motivo de una guerra, los niños de una región inglesa son evacuados en avión. Uno de los aparatos sufre una avería y cae al mar, cerca de una isla desierta. Los niños supervivientes llegan a moscasla isla, llevando consigo al piloto que está malherido. En tal circunstancia, no tendrán más remedio que organizarse si quieren sobrevivir… Adaptación de la novela homónima del premio Nobel de literatura William Golding. (FILMAFFINITY).

En nuestra sección de cineforum podrás descargarte el PDF para realizar un cineforum acerca de esta película. Además encontrarás otras fichas sumamente interesantes que desde la Escuela de Animación Bíblica y Comunicación queremos poner a vuestra disposición. Disfrutadlas y difundidlas.

Lectio Divina I Domingo de Adviento

VERDAD – LECTURAdespertad1

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discipulos: Cuando venga el Hijo del hombre,  pasará como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre. Porque como en los días que precedieron al diluvio, comían, bebían, tomaban mujer o marido, hasta el día en que entró Noé en el arca, y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y los arrastró a todos, así será también la venida del Hijo del hombre. Entonces, estarán dos en el campo: uno es tomado, el otro dejado; dos mujeres moliendo en el molino: una es tomada, la otra dejada. Velad, pues, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, estaría en vela y no permitiría que le horadasen su casa. Por eso, también vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre.

¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, a quien el señor puso al frente de su servidumbre para darles la comida a su tiempo? Dichoso aquel siervo a quien su señor, al llegar, encuentre haciéndolo así. Yo os aseguro que le pondrá al frente de toda su hacienda. Pero si el mal siervo aquel se dice en su corazón: “Mi señor tarda”, y se pone a golpear a sus compañeros y come y bebe con los borrachos, vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera y en el momento que no sabe, le separará y le señalará su suerte entre los hipócritas; allí será el llanto y el rechinar de dientes.

 Estad preparados, porque en el momento que menos lo penséis, vendrá el Hijo del hombre.

 Dios lleva a cabo su acción salvadora a través de la figura del Hijo de hombre. Para nosotros los cristianos Jesús es ciertamente el hombre que venía de Dios. Frente a los que detentan abusivamente del poder, el enviado de Dios es el paradigma de humanidad: tan humano como sólo el Hijo de Dios podía serlo. Dios no ejerce su soberanía desde fuera y desde arriba, sino humanamente, desde el hombre Jesús. Quien nada espera de la humanidad no espere nada del Dios cristiano porque Dios se nos revela, se nos entrega y nos salva humanamente.

 CAMINO – MEDITACIÓN

¡Cuidado, no os alarméis! , nos dice Jesús. Ante todo debemos tener confianza fundamental en la soberanía de Dios: Él está sentado en su trono, Él tiene las riendas de todo, y conoce todo desde dentro, tiene toda la experiencia, Él es sabiduría que no falla, amor eterno.

 ¿Vives confiado? ¿Te sientes lleno de miedo? ¿En quién tienes puesta la confianza? ¿Te fías?

Velad, pues, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor, nos recuerda Jesús.

 ¿Estás en vela? ¿Vives alerta, a la espera, vigilante? ¿Esperas al Señor que viene a tu vida?

 VIDA – ORACIÓN

 Pídele a Jesús que te revele que sí hay esperanza de salvación y consuelo para los que le aman. Que Jesús te haga saber en lo íntimo de tu corazón que Dios es el que tiene la última palabra, Él es el Señor de Señores y Rey de Reyes.

Pídele a Jesús que te ayude a estar preparado, a estar disponible, a estar atento. Que el Señor nos ayude a mantener firme la fe, encendida la esperanza, alerta el amor. Que el Señor no nos deje de su mano, que más bien nos lleve siempre a su lado como compañeros de camino y amigos cercanos.

Demos gracias a Dios porque el cielo y la tierra pasarán, pero sus palabras no pasarán. Demos gracias a Dios por su fidelidad, porque lo que hace es para siempre, porque no se arrepiente de su obra, porque seguimos siendo suyos, sus elegidos.

Demos gracias a Jesús porque Él es en verdad el siervo fiel, que hace siempre la voluntad del Padre, Él es el servidor prudente que nos enseña a ser servidores prudentes.

Las reglas de la comunicación aplicadas a Jesús

1-Jesus predicando en sinagogaLo prometido es deuda. ¿No? Bueno, pues aquí esta la nueva entrada. Vamos a aplicar las reglas de la comunicación que compartimos en una entrada anterior a Jesús. Sí, al de Nazaret. Para ello me vuelvo a servir del mismo libro de Tonino Lasconi, Anunciadlo con los medios.

Jesús sorprende

Conocía seguramente la regla para sorprender y la practicaba. Su manera de presentarse en público causaba sorpresa. Todos se preguntaban: “¿Quién es este?”, “¿Qué esto?”, “Jamás hemos visto cosa igual”. ¿Recordáis a Jesús en Nazaret? Después de haber leído, enrolló el libro, se lo dio al ayudante y se sentó, todos tenían sus ojos clavados en él. Y dijo: “Hoy se cumple ante vosotros esta Escritura” (Lc 4,21). ¡Ahí queda eso! ¿Podríamos imaginarnos algo más sorprendente? Los presentes se quedaron de piedra y, apenas consiguieron recobrar el aliento, lo sacaron de la sinagoga y lo llevaron hacia la cima del monte para despeñarlo.

Jesús dice una sola cosa

Y ¿qué es lo que dice? Vosotros me argumentaréis que todo su evangelio se resume en una frase muy breve: “Amaos unos a otros” (Jn 15,17). Todas sus acciones, sus signos, sus discursos, sus parábolas conducen a este mandamiento. Jesús no se dispersa, no abre paréntesis, no hace gala de su cultura, va derecho al grano. Esto es lo que significa ¡decir una sola cosa!

Jesús suscita emociones

No deja a nadie indiferente. La mujer grita entre la multitud: “¡Dichosa [sea] tu madre!” (Lc 11,27). Los fariseos y los escribas salen de la sinagoga llenos de rabia e intentan hacerlo callar. En los días… ordinarios, para hacer un milagro se hace rogar. En cambio, el sábado busca a alguien para curarlo, porque sabe que los fariseos se van a poner furiosos.

Jesús es sencillo, pero no vulgar

Su sencillez es desconcertante. Dice las cosas más altas con las palabras más sencillas, todos le entienden, y cuando topa con los que no quieren entender, con sus parábolas hace que no entiendan nada. leyendo la biblia, y especialmente los Evangelios, no he podido evitar pensar que Dios, para hablarnos a nosotros, ha elegido el camino más sencillo: los diálogos, las narraciones, las parábolas, las alegorías, los dichos… Nosotros para hablar con Dios recurrimos a discursos complicadísimos e incomprensibles, a razonamientos retorcidos, reservados a especialistas. Nosotros pretendemos explicar lo que es imposible de explicar.

A menudo he oído discursos banales, plagados de diminutivos (la Virgencita…), de superlativos (preciosísimo, santísimo, castísimo…)

Al leer el evangelio se tiene la impresión de escuchar el lenguaje de hoy. Cuando se escucha a ciertos hombres y mujeres de Iglesia, se tiene la impresión de vivir en el siglo XV. La parábola del buen samaritano (Lc 10,25-37), por ejemplo es una joya de sencillez comunicativa: no explica, hace reflexionar.

Jesús es siempre original

a veces es dulce: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré” (Mt 11,28); a veces lacónico y breve, como dando a entender: “¿Quién me ha constituido juez o mediador entre vosotros?” (Lc 12,14), “¿Por qué me llamas bueno? El único bueno es Dios” (Lc 18,19). A veces saca el tema a partir de lo que sucede ante sus ojos: “la viuda que echa unos céntimos en el arca del templo” (Mc 12,41-44), otras veces, de la crónica de sucesos: la matanza ordenada por Pilatos y las dieciocho personas que perecieron debajo de la torre de Siloé (Lc 13,4). cuando advierte que las palabras no bastan, crea una escena: “el niño puesto en medio del círculo de los apóstoles” (Mt 18,1-4), o realiza gestos enormemente sorprendentes: el lavatorio de los pies (Jn 13,1-17).

Jesús da valor a la marca

En el sentido de que no olvida nunca el motivo último de sus gestos y sus palabras: manifestar la voluntad del Padre. No se pierde nunca en autocelebraciones, no se alaba a sí mismo, no se pierde en detalles, no confunde lo importante con lo marginal. Va derecho a la meta.

Jesús rompe las normas

Aunque reacciona siempre frente a los escribas, los fariseos y los sumos sacerdotes, en cambio, delante de Herodes no dice una palabra. Tal vez fuera Jesús el que inspiró el dicho que tanto les gusta a los comunicadores: “Si basta una palabra, no pronuncies un discurso; si basta un gesto, no digas una palabra, si basta el silencio, no hagas un gesto”.

Jesús es un maestro, es el Maestro incluso en la comunicación.

Reglas de la comunicación

 

Toda actividad humana para que pueda desarrollarse satisfactoriamente tiene sus reglas o si lo preferís una serie de principios que deben cumplirse si queremos trabajar de manera eficaz. El trabajo de la Providencia, se lo dejamos a Dios. Nosotros vamos a poner nuestro granito de arena para conseguir que nuestra comunicación sea eficiente y logremos llega a las personas que están inmersas en la cultura de la comunicación. Bueno, pues, ahí van esas reglas. Espero que os sirvan para comunicaros mejor.

tics

1. Sorprender

El comunicador debe saber sorprender, porque la sorpresa es la chispa del interés. Para sorprender es necesario evitar las repeticiones, lo que puede darse por supuesto, lo previsible. No es difícil. Se necesitan dos elementos, que aparecerán en todos los puntos del esquema: convicción y preparación. Sin convicción no se va a ninguna parte. Sin preparación se cae inevitablemente en la rutina, en lo banal. Y la chispa del interés no se enciende.

2. Decir una cosa sola

Quien quiere hacer llegar demasiados mensajes, corre el riesgo de no hacer llegar ninguno. El refrán que dice: “Quien mucho abarca, poco aprieta”, vale también para la comunicación. Naturalmente, esta regla se refiere al tiempo de comunicación. En una foto publicitaria, o en un vídeo de treinta segundos, se debe incidir sobre una cualidad del producto, sobre una sugestión que suscita en quien lo ve. Si pretendo decirlo todo, y apoyarme en un bosque de sentimientos, el producto se queda en el almacén.

3. Crear emociones

La comunicación no es una lección. Puedo explicar lo que es un río sin poner ni suscitar interés. Nadie lo tiene que comprar. Pero si quiero convencer a los que viven en sus orillas de que deben respetarlo, he de conseguir interesarlos emotivamente. Tanto más si mi intención es vender agua mineral.

4. Sencillos pero no vulgares

Es una de las reglas más difíciles de seguir. Es fácil se vulgares, chapuceros, desaliñados. Es muy difícil ser sencillos. La vulgaridad lanza las cosas al tuntún, tal como vienen, como caiga. La sencillez, por el contrario, es fruto de una búsqueda. Se obtiene prescindiendo con cuidado e inteligencia de todo lo que es superfluo, de todos los oropeles o de todo lo que no es estrictamente necesario.

5. Siempre originales

Algo ingenioso, que ha suscitado atención, por ejemplo: el comienzo simpático de un discurso, un golpe de efecto, una bella narración, un gesto simpático…, si se repite dos veces, pierde la mitad de su efecto. A la tercera huele a rancio. La cuarta resulta fastidioso.

6. Dar valor a la marca

La marca de lo que queremos “vender” (un coche, por ejemplo) debe ocupar el centro de atención. El comunicador no debe imponerse nunca a la marca. Su intrepidez, su inteligencia, sus capacidades o su trabajo deben ponerse al servicio de la marca, no pretender demostrar lo que él vale.

7. Romper las reglas

“¡¿Cómo?!”, objetaréis vosotros. ¡Pues sí! La última regla de la comunicación es romper las reglas de la comunicación. Pero solamente quien las conoce bien y las sabe utilizar perfectamente puede romperlas, cambiarlas, alterarlas, para hacerlas más eficaces, sorprender, decir una cosa sola, crear emociones, ser sencillos y no vulgares, ser siempre originales y dar valor a la marca.

Todo esto está muy bien para quien vende jamones, jabones, desodorantes o electrodomésticos, pero ¿para los evangelizadores?

Si para vender cualquiera de las cosas anteriormente referidas, los comerciantes hacen tanto esfuerzo, ponen en marcha tanta inteligencia, tanto cuidado, tanto dinero… ¿Cuánto más debemos poner nosotros para dar a conocer a Jesús de Nazaret?

Y además, ¿os habéis dado cuenta de que Jesús era un auténtico comunicador? En un próximo post aplicaremos las reglas arriba reseñadas a la persona de Jesús de Nazaret, que en esto, también fue nuestro Maestro.

(Cf. Tonino Lasconi, Anunciadlo con los medios, Paulinas, Madrid 2007, págs. 44ss.

FELIZ PASCUA

Ofrezcan los cristianos ofrendas de alabanza

a gloria de la Víctima propicia de la Pascua.

Cordero sin pecado que a las ovejas salva,

a Dios y a los culpables unió con nueva alianza.

Lucharon vida y muerte en singular batalla

y, muerto el que es la Vida,

triunfante se levanta.

¿Qué has visto de camino, María, en la mañana?

A mi Señor glorioso, la tumba abandonada,

los ángeles testigos, sudarios y mortaja.

¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!

Venid a Galilea, allí el Señor aguarda;

allí veréis los suyos la gloria de la Pascua.

Primicia de los muertos, sabemos por tu gracia

que estás resucitado; la muerte en ti no manda.

Rey vencedor, apiádate de la miseria humana

y da a tus fieles parte en tu victoria sana.

Amén. Aleluya.

Feliz cumpleaños, Beato Santiago Alberione

Así es. Hoy estamos de cumpleaños. Hace 128 años nacía en San Lorenzo de Fossano, el Beato Santiago Alberione. ¡Ah! ¡Claro! ¿Quién es este personaje? ¿Por qué un blog de Biblia y comunicación se hace eco de esta noticia? Muy sencillo. Santiago Alberione es el Fundador de la Familia Paulina y por consiguiente de la Sociedad de San Pablo. Ahora lo entiendes, ¿verdad?Pues, permíteme que te cuente algo más.

San Lorenzo de Fossano se encuentra en Italia, al norte, en una región llamada Piamonte, que hace frontera con Suiza y Francia. Este pequeño pueblo, no te suena, pero está muy cerca de ciudades conocidas, como Turín, Novara o Vercelli. Es una tierra que ha dado abundantes santos. Recuerdas a San José Benito Cottolengo, pues él era de Bra, ciudad muy cercana a San Lorenzo. Así que ya te has situado más o menos en esta tierra.

Te presentaré un poco más a nuestro protagonista. Su padre era Miguel Alberione, hombre forjado en las duras faenas del campo, pues era jornalero. Se casó ya mayor con una mujer a la que llevaba 13 años, Teresa Rosa Allocco.

Al poco tiempo de casarse se establecieron precisamente en San Lorenzo de Fossano. Y comenzaron a tener hijos: Juvenal, Juan Ludovico, Francisco, Santiago y Tomás.Precisamente nuestro protagonista nace el 4 de abril de 1884. Miguel temía por la salud de Teresa, estaba muy débil. Pero supo reponerse, mujer y madre incombustible.

El nacimiento tuvo lugar en la Alquería de los pescadores. En una planta contigua al caserón. Que por cierto, no era de los Alberione, ellos eran meros trabajadores del campo. En el caserón no se entraba más que para saludar a los señores o rendir cuentas al administrador del trabajo realizado. Y, por supuesto, con ocasión de alguna fiesta grande.

Era viernes. Casualmente, bueno… Providencialmente, viernes de Pasión o si lo prefieres y como solemos llamarlo en España Viernes de Dolores. Eran las diez de la mañana. A partir de entonces la Virgen acompañará la vida del Beato Alberione.

La historia continúa, pero podríamos llenar páginas y páginas. Creo que no es el caso, pues estamos en un blog. Ya, que quieres más información acerca de este personaje. Bueno te invito a que visites nuestra página web: www.sanpablo.es Allí encontrarás más información sobre el Beato Santiago Alberione, Fundador de la Familia Paulina, de la Sociedad de San Pablo, del Grupo editorial San Pablo y de las Librerías San Pablo. Si no encuentras allí la información que deseas te pido encarecidamente que me escribas: vocaciones@sanpablo.es Con mucho gusto te daré más información y podemos intercambiar pareceres. Hasta nuestro próximo post. Un abrazo.

Matar a un ruiseñor

El próximo 24 de marzo a las 17:00 hs. celebraremos el habitual cineforum dentro del ciclo cine y valores humanos. Nos encontraremos en el aula San Pablo. C/ Protasio Gómez, 15 – Metro Ciudad Lineal (Salida Arturo Soria). Os esperamos a todos aquellos que quieran participar. Aquí os dejamos los datos técnicos:

TÍTULO ORIGINAL To Kill a Mockingbird

AÑO 1962

DURACIÓN 129 min.

PAÍS: Estados Unidos.

DIRECTOR Robert Mulligan

GUIÓN Horton Foote (Novela: Harper Lee)

MÚSICA Elmer Bernstein

FOTOGRAFÍA Russell Harlan (B&W)

REPARTO Gregory Peck, Mary Badham, Brock Peters, Phillip Alford, John Megna, Frank Overton, Rosemary Murphy, Robert Duvall

PRODUCTORA Universal. Productores: Alan J. Pakula & Robert Mulligan

PREMIOS 1962: 3 Oscars: Mejor actor (Gregory Peck), guión adap., dirección artística. 8 nominaciones
1963: Festival de Cannes: Nominada a la Palma de Oro (mejor película)
1962: Premios David di Donatello: Mejor actor extranjero (Gregory Peck)

GÉNERO Drama | Drama judicial. Racismo. Vida rural (Norteamérica). Infancia

SINOPSIS Adaptación de la novela homónima de Harper Lee. En la época de la Gran Depresión, en una población sureña, Atticus Finch (Gregory Peck) es un abogado que defiende a un hombre negro acusado de haber violado a una mujer blanca. Aunque la inocencia del hombre resulta evidente, el veredicto del jurado es tan previsible que ningún abogado aceptaría el caso, excepto Atticus Finch, el ciudadano más respetable de la ciudad. Su compasiva y valiente defensa de un inocente le granjea enemistades, pero le otorga el respeto y la admiración de sus dos hijos, huérfanos de madre. (FILMAFFINITY)