«LA SABIDURÍA ES UNA RIQUEZA INCALCULABLE»  LECTIO DIVINA DE LA PRIMERA LECTURA – DOMINGO XXVIII DEL TIEMPO ORDINARIO (CICLO B)

VERDAD – LECTURA

Sabiduría 7,7-11

7Supliqué, y me fue concedida la prudencia; oré, y vino a mí el espíritu de sabiduría. 8La preferí a los cetros y a los tronos, y en su comparación tuve en nada la riqueza. 9Ni la comparé a piedra inestimable, pues todo el oro en su presencia es un poco de arena, como lodo es reputada la plata ante ella. 10La amé más que a la salud y la belleza y preferí su posesión a la misma luz, porque su resplandor es inextinguible. 11Me vinieron con ella todos los bienes, pues ella tenía en sus manos una riqueza incalculable.

Hoy, la liturgia, en la primera lectura nos vuelve a ofrecer un pasaje del libro de la Sabiduría. Con el cual ya hemos rezado en alguna otra ocasión.

Recordemos que dicho libro se inscribe dentro de la llamada “literatura sapiencial”. La cual, tiene como objetivo ofrecer una guía práctica de hábitos para que la persona pueda desarrollarse satisfactoriamente en su vida cotidiana.

El libro de la Sabiduría quiere salir al paso del conflicto que existía entre la fe tradicional de Israel y la influencia que ejercía la pujante cultura helenista. En él se nos describe cómo la verdadera sabiduría es un don de Dios, que Él mismo comunica.

En el pasaje que hoy nos ocupa, vemos como el autor invoca y suplica a Dios el don de la sabiduría, siendo consciente, como hemos dicho anteriormente, que esta es un don de Dios, que uno no la  obtiene por méritos o esfuerzos propios. Lo cual no quiere decir, que nos tengamos que dormir en los laureles, esperando la intervención de Dios. Hemos de hacer nuestra elección y tener en cuenta nuestras prioridades.

El autor del texto ha preferido la sabiduría y la ha puesto por encima, en su escala de  valores; por encima de los cetros, los tronos, las riquezas, la piedra más inestimable, el oro, la plata, la salud, la belleza y la luz. La sabiduría, o si preferimos el conocimiento, la experiencia, la unión con Dios está por encima de cualquier otra riqueza.

Desde un punto de vista cristiano y teniendo en cuenta el evangelio de hoy podemos reflexionar sobre ¿dónde tenemos puesto nuestro corazón: en nuestras riquezas materiales, en nuestras capacidades o habilidades, en nuestros actos y nuestras propias fuerza…? O por el contrario, ¿nuestro bien más preciado es la verdadera Sabiduría: Jesús de Nazaret?

CAMINO – MEDITACIÓN

  • ¿Qué pasaje, versículo, frase o palabra te ha llamado la atención, te ha tocado el corazón? ¿Qué sentimientos despierta en ti? ¿Qué querrá decirte Dios, aquí y ahora, en este momento con ello?
  • ¿Tienes en cuenta en tu vida cotidiana cual debe ser tu prioridad principal? ¿Cuál es? ¿Qué es lo que está por encima de cualquier otra cosa?
  • Salomón cuando iba a ser coronado rey, le pidió a Dios el don de la sabiduría, un corazón capaz de discernir, ¿haces tú lo mismo? ¿Eres consciente de que la sabiduría es un don de Dios?
  • ¿En tu vida cotidiana tienes presente las enseñanzas de Jesús y la experiencia que has hecho de Él? ¿Es Él la verdadera sabiduría de tu vida?
  • ¿Qué haces en tu día a día para que, de alguna forma, otros puedan descubrir la Sabiduría de Dios?

VIDA – ORACIÓN

Salmo 111

1¡Aleluya! Doy gracias al Señor de todo corazón en la reunión de los hombres justos y en la asamblea general.

2Grandes son las obras del Señor, dignas de estudio para los que las aman.

3Su obra resplandece de esplendor y su justicia permanece para siempre.

4Él ha hecho memorables sus milagros, el Señor es misericordioso y lleno de ternura.

5Él da de comer a sus leales y recuerda siempre su alianza.

6Manifiesta a su pueblo el poder de sus obras, dándole la heredad de las naciones.

7Verdad y justicia son las obras de sus manos, todos sus preceptos son estables,

8inmutables por los siglos de los siglos, fundados en el derecho y la verdad.

9Envió a su pueblo la liberación y estableció para siempre la alianza: santo es su nombre y venerable.

10El temor del Señor es el principio de la sabiduría, los que la practican son gente lista: su alabanza permanece eternamente.

Un comentario el “«LA SABIDURÍA ES UNA RIQUEZA INCALCULABLE»  LECTIO DIVINA DE LA PRIMERA LECTURA – DOMINGO XXVIII DEL TIEMPO ORDINARIO (CICLO B)

  1. Este texto del judaísmo tardio– siglo l o quizá más tarde– está escrito en griego por eso no figura en el canon judío, acaso podía Yahve hablar en otro idioma que el hebreo-arameo? A Salomon atribuyen la autoria del libro lo cual es pura ficción literaria muy en uso en aquellos tiempos para dar prestigio al libro. Conocemos la trayectoria de Salomon, una primera etapa en plena sintonía con los designios de Yahve y las postrimerías que inclino el corazón del lado de las riquezas, las cocubinas y el explendor de la corte al punto de dejar extasiada a la reina de Saba. En este tramo del texto encontramos un elogio de la sabiduría que ya reflejan otros textos anteriores pero aquí le atribuye un origen divino incluso llega a personificarla en la Segunda Persona de la Trinidad. La sabiduría siempre fue tenida en mucha estima por el pueblo judío y los orígenes se remontan con mucho a Salomón. Se gestó en las casas, en el ambiente familiar, del clan, de la tribu para administrar la economía doméstica. Vistos los excelentes resultados los monarcas la trasplantaron al palacio. Salomón quiso darle el mayor rumbo y brillo posible importando sabios de Egipto y Babilonia que a la postre acabarian despretigiandola y apartando no solo a la corte sino al pueblo de Yahve . En tiempo de Ezequias y de Josias las aguas volvieron a su cauce, renovaron solemnemente la Alianza y la sabiduría popular retornó a la corte. El autor del libro, un judío emigrado a Alejandría recogió todo este acervo compilado en los anales del Reino o en el libro de la Sabiduría de Salomon y la doto de ese sesgo cuasi divino con que ha llegado a nosotros. Una observación que no aparece en el tramo del texto de hoy pero si en el libro es el modo despectivo que otorga a los bienes materiales que compara con el barro de la tierra, en linea con San Pablo– todo lo estimo basura ante el conocimiento de Cristo– mas en contraste con Genesis — vio Dios que todo lo criado era bueno–. Uno se pregunta, no moldeó Yahve del barro de la tierra el cuerpo del hombre y vio que era muy bueno? . La crítica actual insiste en que los humanos solo podremos desarrollar plenamente nuestra personalidad usando debidamente las cosas temporales, adecuandonos con precisión al medio ambiente que nos rodea . El ejemplo del rico del evangelio de hoy que dá la primacía a las riquezas que al seguimiento de Cristo es la aberración que acompaña a tantos de nuestros contemporáneos de la que el texto de hoy quiere liberarnos

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