“El Reino de Dios es semejante a…”Lectio Divina Domingo XVI del Tiempo Ordinario – Ciclo A

VERDAD – LECTURA

Evangelio: Mt 13,24-43

Un nuevo y extenso texto, en el que se nos narran diversas parábolas: la llamada parábola de la cizaña, la del grano de mostaza y la de la levadura. Todas ellas, correspondientes a las llamadas parábolas del Reino. Ante la extensión del texto, lo vamos a ir comentado por partes.

            1.- La parábola de la cizaña (13,24-30).

            2.- La parábola del grano de mostaza (13,31-32).

            3.- La parábola de la levadura (13,33).

            4.- Conclusión – bisagra (13,34-36).

            5.- Explicación de la parábola de la cizaña (13,37-43).

1.- La parábola de la cizaña (13,24-30).

            En esta parábola, vemos comola buena semilla sembrada por el agricultor se convertirá en trigo, sin embargo el enemigo del dueño del campo quiere arruinarle la cosecha y junto a aquella buena semilla, dicho enemigo ha sembrado cizaña.

Esta mala hierba puede distinguirse perfectamente del trigo una vez que se han formado las espigas, pero no antes. Incluso, si se intentará arrancar antes, parte del trigo podría perderse.

La buena semilla es la palabra del Reino, la cual va creciendo junto a la cizaña, que son las palabras vacías, dañinas, nocivas, perjudiciales, con las que se busca hacer daño.

Lo mismo ocurre con la Palabra sembrada en nuestro corazón, el enemigo también siembra cizaña. Para que no nos perdamos ninguno de los llamados por Jesús a su seguimiento y a configurarnos con él, la eliminación de la cizaña, Jesús la aplaza hasta el final de los tiempos, pues para nosotros puede ser difícil distinguir una de otra.

2.- La parábola del grano de mostaza (13,31-32).

            Jesús continúa narrándoles otra parábola: el grano de mostaza. Es increíble como de una semilla microscópica pueda nacer una planta casi tan grande como un árbol.

Lo mismo ocurre con la Palabra de Dios. Existe una fuerza extraordinaria en esa pequeñísima semilla, lo mismo que existe en la palabra de Dios. La Palabra es capaz de extenderse a todos los confines de la tierra, aunque quien la siembra es insignificante; es decir, nosotros que somos quienes difundimos la Palabra. Pero el Espíritu Santo será capaz de fecundarla y convertirla en un frondoso árbol.

3.- La parábola de la levadura (13,33).

            A continuación Jesús, les cuenta la parábola de la levadura. Cualquiera que haya visto amasar pan, tendrá clara esta parábola.

            Tres pequeñas pizcas de levadura pueden realizar una gran acción. Lo mismo que ella actúa prácticamente sin hacerse notar, la Palabra lo hace de la misma manera y así fermenta todo lo que se encuentra a su alrededor, siendo capaz de fermentarlo todo. Al final de los tiempos, todo estará empapado del Reino.

4.- Conclusión – bisagra  (13,34-36).

            Concluye esta sección de parábolas con la frase: «les contó muchas parábolas». Pero además nos explica que le hablaba en parábolas y que no les decía nada sin parábolas. Es decir, Jesús explica los misterios del Reino por medio de parábolas. Los misterios, en muchas ocasiones, incomprensible para nuestro entendimiento, pueden llegar a comprenderse por medio de imágenes, comparaciones o similitudes.

            A reglón seguido, Jesús vuelve a la casa y será allí, en la intimidad dónde les explique a los discípulos la parábola de la cizaña.

5.- Explicación de la parábola de parábola de la cizaña (13,37-43).

            El sembrador de la buena semilla es el mismo Jesús; el campo es el mundo; la buena semilla son los discípulos y la palabra que ellos predican; la cizaña, por su parte, son los hijos del maligno y las palabras que ellos difunden.

            Cuando llegue el final de los tiempos se recogerá el trigo y la cizaña y, esta última será quemada en el fuego. Sin embargo hasta que esto llegue, trigo y cizaña han de convivir juntos. Los hijos del Reino tienen que convivir con los hijos del maligno, configurándose cada vez más a Jesús, y transformando este mundo en nuestro día a día.

CAMINO – MEDITACIÓN

  • ¿Qué pasaje, frase, palabra o versículo han tocado tu corazón? ¿Por qué? ¿Qué crees que quiere decirte Dios Padre en este momento concreto de tu vida?
  • ¿Cómo acoges la Palabra cada día y de qué manera intentas llevarla a la práctica?
  • En tu vida, ¿Qué prevalece? ¿el trigo o la cizaña?
  • ¿Cómo difundes la Palabra entre las personas que te rodean?

VIDA – ORACIÓN

Salmo de la Palabra (Salmo 118)

105Lámpara es tu palabra para mis pasos,
luz en mi sendero;
106lo juro y lo cumpliré:
guardaré tus justos mandamientos;
107¡estoy tan afligido! Señor, dame vida según tu promesa.

108Acepta, Señor, los votos que pronuncio, enséñame tus mandatos;
109mi vida está siempre en peligro,
pero no olvido tu voluntad;
110los malvados me tendieron un lazo,
pero no me desvié de tus decretos.

111Tus preceptos son mi herencia perpetua,
la alegría de mi corazón;
112inclino mi corazón a cumplir tus leyes,
siempre y cabalmente.

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