Lectio Divina Domingo XXII del Tiempo Ordinario (Mc 7,1-8.14-15.21-23)

VERDAD – LECTURA

 

En aquel tiempo, se acercó Jesús a un grupo de fariseos con algunos escribas de Jerusalén, y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y, al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas). Según eso, los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús: “¿Por qué come tus discípulos con manos impuras y no siguen la tradición de los mayores?”. Él les contestó: “Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mi. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos”. Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a una tradición de los hombres”, Entonces llamó de nuevo a la gente y les dijo: “Escuchad y entended todos: Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. Porque dentro, del corazón del hombre, salen los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro”.

Jesús se encuentra en territorio judío, en el cual las tradiciones se viven de manera intensa. Algunos fariseos y escribas venidos de Jerusalén abordan a Jesús para criticar a sus discípulos y que les explique el motivo por el cual éstos no sigue las tradiciones, concretamente el lavarse las manos antes de comer.
Marco hace un inciso para explicar a sus lectores en qué consiste dicha tradición. Y Jesús va a poner el punto sobre las íes. La purificación no sirve de nada si no va acompañada de la actitud del corazón. Además es muy posible que esta tradición tuviera sus orígenes en medidas higiénicas que no tenían nada que con la Ley de Dios, lo que no quiere decir que no debamos llevarla a cabo. El problema está cuando, en cierto modo, lo que hacemos es “divinizar” dicha práctica.
Por eso, Jesús les responde con un texto del profeta Isaías: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mi. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos” (Is 29,13). Yahveh ya se quejaba del pueblo de Israel que le daba culto únicamente con los labios, pero su corazón estaba lejos de Dios. Nuestros pensamientos, nuestras actitudes han de estar en consonancia con nuestras acciones, si no nuestros actos estarán vacíos.
Jesús llama de nuevo a la gente, para poner en entredicho la estrechez de la Ley y reconducir las cosas a su verdadero significado. Es lo que sale del corazón, nuestras actitudes, los motivos por los que hacemos las cosas, eso es lo que mancha al hombre. Y nos enumera doce acciones que tienen su origen en el corazón y que se oponen a la voluntad de Dios; y más tarde o más temprano, le hacen infeliz. No son los alimentos, ni las prácticas externas lo que aleja al hombre de Dios, si no nuestra disposición, el por qué hacemos las cosas. Como nos advertirá Pablo en la 1ª Carta a los Corintios: Si no tengo amor no soy nada (1Cor 13,2b).

 

CAMINO – MEDITACIÓN

  • ¿Qué pasaje, frase, palabra o versículo han tocado, especialmente, tu corazón? ¿Por qué? ¿Qué crees que quiere decirte Dios Padre en este momento concreto de tu vida?
  • ¿Te aferras a tradiciones o costumbres de las que desconoces su verdadero sentido y ni siquiera lo tienen para ti?
  • ¿Te aferras verdaderamente y con la misma intensidad hacia las tradiciones y disposiciones del magisterio de la Iglesia?
  • ¿Acoges e intentas poner en práctica el evangelio y lo que Dios te va pidiendo en cada momento de tu vida?
  • ¿Tratas de que tu vida sea acorde con lo que siente tu corazón y tus acciones brotan de actitudes convencidas?
  • ¿Tratas de conocer en profundidad cual es la voluntad de Dios respecto a ti?

 

VIDA – ORACIÓN

  • Te adoro Dios mio y te amo de todo corazón por haber puesto en él el deseo por conocerte.
  • Te doy gracias por tu Ley, que es una ley de libertad y se fundamenta en el amor.
  • Te ofrezco todas mis acciones, que todas ellas estén acordes con tu voluntad y cimentadas sobre el amor a Ti y a mi prójimo.
  • Te pido que me ayudes a saber discernir tu voluntad y me des fuerzas para cumplirla desde el amor.

Espero vuestros comentarios. Los podéis hacer rellenando el formulario que se encuentra a continuación, así os incluimos en nuestra base de datos y a partir de septiembre recibiras nuestras noticias y novedades en tu blog o si lo prefieres escribiendo a: bibliaycomunicacion@gmail.com

El análisis DAFO. Su aplicación a mi vida.

En esta ocasión posteamos un escrito acerca del análisis DAFO. Bastante conocido por todos, pero al que hemos querido darle un enfoque peculiar, ampliando su utilización a todos los ámbitos de nuestra existecia y no circunscreibiendolo únicamente al ámbito empresarial. Espero que os guste. Y, como siempre, espero vuestros comentarios, si queréis aquí en el mismo blog o a mi correo electrónico: bibliaycomunicacion@gmail.com

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Origen

Se cree que el origen del análisis DAFO lo encontramos en una propuesta de Albert S Humphrey que durante la década de los sesenta, setenta, realizó un estudio para el Instituto de Investigaciones de Stanford (EE.UU). Dicho estudio debía poner de relieve porqué fallaba la planificación corporativa de las empresas.

Podéis descargaros la entrada completa en formato PDF, en nuestra sección Espiritulidad, coaching y acompañamiento: https://bibliaycomunicacion.wordpress.com/espiritualidad/ . Muchas gracias por compartir.

Lectio Divina Domingo XXI del Tiempo Ordinario (Jn 6,60-69)

Divino%20MaestroVERDAD – LECTURA

En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: “Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?”. Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo: “¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen”. Pues Jesús sabía desde el principio quienes no creían y quien lo iba a entregar. Y dijo: “Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede”. Desde entonces muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: “¿También vosotros queréis marcharos?” Simón Pedro le contestó: “Señor, ¿a quien vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios”.

Versículos antes, Jesús nos ha hablado acerca de la entrega, de la donación, de dar la vida. Lo cual, para los discípulos y para nosotros mismos, resulta de algún modo demasiado pesado, impensable, difícil de llevar a la práctica. Una cosa es creer, compartir, hacer cosas, pero… entregarse a uno mismo, darse, eso es muy difícil, por no decir, casi imposible. Sus discípulos esperaban otra cosa del seguimiento de Jesús, nosotros esperamos otra cosa, la sociedad nos demanda otra cosa. Estamos inmersos en la vorágine del triunfalismo, del ganador, del que más vale. Y viene Jesús a decirnos que no sólo hemos de renunciar a todo esto, sino que además tenemos que estar dispuestos a dar nuestra vida por los demás… “Este modo de hablar es insoportable, ¿quién puede hacerle caso?”

Sus discípulos no se dieron cuenta, nosotros aún no nos damos cuenta, entregar la vida por los demás no es el fin, no es la conclusión, no es la último término. La entrega de Jesús y nuestra propia entrega es expresión del amor, de la Vida, de la Resurrección, no sólo de Jesús, sino de la nuestra. Por eso, Jesús volverá a subir a donde estaba antes y nosotros tendremos vida eterna en él.

Llevar a cabo esta entrega, esta donación es imposible con nuestras propias fuerzas, necesitamos la fuerza del Espíritu, la fuerza del Amor. Es el Espíritu quien da vida. El hombre es débil, frágil, quebradizo. El que es vida comunica la vida y nos ayuda asimilarnos, impregnarnos, incorporarnos vitalmente a Jesucristo.

Al no ser conscientes de todo esto, los discípulos entran en crisis, nosotros entramos en crisis, se nos revuelve todo por dentro y “se nos caen los palos del sombrajo”. Aunque Jesús, ya contaba con esto. Estamos demasiado apegados a nuestra libertad que al fin y la postre no deja de ser un modo de esclavitud. Darse, entregarse, donarse, porque uno quiere, nos otorga la mayor libertad que podamos imaginar, nos libera de todas nuestras ataduras, de todo lo que nos esclaviza, de todo lo que no nos deja ser nosotros mismos. Esta donación es un regalo de Dios, por eso debemos pedir continuamente al Padre que nos conceda poder seguir verdaderamente a Jesús, que nos conceda asimilarnos a Jesús, que nos conceda vivir la vida de Jesús. Muchos abandonan a Jesús porque vivir esta vida es difícil, nos parece imposible, porque nos cuesta horrores salir de nuestra “zona de confort”, de nuestra comodidad, queremos evitar los riesgos, lo desconocido, la novedad.

Jesús entonces se dirige a los más cercanos, a los Doce: “¿También vosotros queréis marcharos?” Será Simón Pedro quien responda en nombre del grupo: ¡No! No queremos marcharnos, a dónde vamos a ir lejos de Jesús, quién nos colmará esa inquietud, esa desazón, ese desasosiego que nos consume por dentro. Jesús es el consagrado del Padre, Jesús es el ungido por el Espíritu, Jesús es la Vida, y la vida eterna. Y sólo unidos a él alcanzaremos esa plenitud de la vida que el Padre nos regala.

CAMINO – MEDITACIÓN

  • ¿Qué pasaje, frase, palabra o versículo han tocado, especialmente, tu corazón? ¿Por qué? ¿Qué crees que quiere decirte Dios Padre en este momento concreto de tu vida?
  • ¿Qué sentimientos se despiertan en ti ante la petición de Jesús de darse a uno mismo, de entregar la vida? También para ti, ¿son escandalosas las palabras de Jesús?
  • ¿Qué te impide dejar que el Espíritu te transforme para asimilarte vitalmente con Jesús?
  • ¿Cuál es tu reacción ante la crisis? Crisis significa cambio, ¿qué es lo que te impide salir de tu “zona de confort”?
  • ¿Eres consciente de que el único que puede colmar tu inquietud, tus ansias de libertad, de emancipación, de trascendencia, de eternidad, es Jesucristo?
  • ¿Qué puedes hacer tú para asimilarte cada vez más vitalmente a Jesús? ¡Ponte manos a la obra!

VIDA – ORACIÓN

  • Te invito a mantener un dialogo con Jesús, háblale con tranquilidad, escucha lo que él tiene que decirte.
  • Dile que quieres entregar tu vida, pero que no eres capaz de hacerlo solo, que necesita de él, que necesitas la fuerza del Espíritu.
  • Métete en la escena y escucha como, también a ti, Jesús te dice: “¿También tú quieres marcharte?” Respóndele desde el corazón, desde ese lugar recóndito y profundo al que únicamente el Padre tiene acceso.
  • Déjate modelar por el Espíritu, entrégate sin condiciones.
  • Comprométete a salir de tu “zona de confort”, a soltar lastre, a dejar atrás todo lo que te impide darte a ti mismo, entregarte y donarte por los demás.

 

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NO QUIERO SER UNA PERSONA SERIA

EL ARTE DE SER, VIVIR, SENTIR Y DISFRUTAR

Un día preguntaron a Sócrates, para qué le servía aprender a tocar

la lira si iba a morirse. Él respondió: para tocar la lira antes de morir.

¿Para qué? Todo en esta vida tiene que tener una utilidad; todo consiste en hacer, tener y producir, todo tiene que tener un motivo aparente, un antes y un después.

Nos cuesta hacer las cosas por el simple hecho de hacerlas, de compartirlas, de disfrutarlas. Nos cuesta parar y no hacer nada… Nos cuesta mirar, observar, contemplar. Nos cuesta vivir aquí y ahora, permanecer en el presente, vivir conscientemente.

Nuestra sociedad nos ha empujado al la vorágine del activismo, del tener que estar haciendo siempre algo; el no hacer nada está mal visto; el reír, estar contento con uno mismo y con lo demás, la alegría… todo esto lo hemos apartado de nuestra escala de valores. Sobre todo, lo hemos apartado de nuestro mundo laboral: “Por favor, somos personas serias”. No se cansan de repetirnos continuamente. Y la verdad, sonrío y me pregunto qué significado tendrán esas palabras…

Ser una persona seria, ¿significa que no puedo sentarme tranquilamente a peder el tiempo con alguien que lo necesita y escucharlo, mirarle a lo ojos regalarle una sonrisa, una palabra amable, una mirada de ternura…? Si eso es así, yo no quiero ser una persona seria.

Ser una persona seria, ¿significa no parar en ningún momento, no saber lo que siento, lo que experimento, lo que acojo o lo que dejo? Pues, no quiero ser una persona seria.

Me gustaría invitarte a que tú, tampoco, lo seas. Quiero invitarte a parar por un momento y comenzar a sentir. ¿Sentir? Sí, a sentir… A sentir tu cuerpo, a ti mimo, a las demás personas, a la humanidad, al mundo, al universo.

Por favor, amigo mío, párate y simplemente permite que afloren tus sentimientos; escucha tu cuerpo, acógelo, asúmelo, asimílalo. ¿Qué sientes? ¿Miedo, frustración, rabia? No lo rechaces… Acógelo… Pregúntate por qué y reconduce tu vida. ¿Sientes alegría, gozo, felicidad? No lo rechaces, acógelo también y reconduce tu vida hacia allí. Haz lo mismo con las demás personas y ayúdalas a ser ellas mismas. Haz lo mismo con el mundo que te rodea y con el universo que te envuelve. Y ¿por qué no? Haz lo mismo con Dios.

Por favor, no seas una persona seria.

Vive el momento presente, vive el aquí y el ahora, sé tu mismo, tú misma… No te preocupes por el qué dirán, por lo que otros piensen de ti. Ese es su problema, no el tuyo.

Comienza a aceptar al otro tal y como es, no quieras hacerlo a tu imagen y semejanza, eso sólo pudo hacerlo Dios; acepta al otro como diferente y… acógelo. De esa manera, podemos empezar a vivir en armonía. Armonía con uno mismo, con los otros, con el mundo, con el universo y con Dios.

Por favor, no seas una persona seria, que piensa que todo en la vida tiene que tener un para qué. Hazte consciente de que las cosas simplemente son. Y cuando alguien te pregunte: ¿para qué? Responde con tranquilidad: únicamente para tocar la lira antes de morir.

Gracias por tus comentarios y aportaciones, los espero y quiero acogerlos, simplemente porque son tuyos. Hasta pronto.

 

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Lectio Divina Domingo XX del Tiempo Ordinario (Jn 6,51-58)

VERDAD – LECTURA 1-Eucarist_a-Fano

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo”. Disputaban los judíos entre sí: “¿Cómo puede este darnos a comer su carne?” Entonces Jesús les dijo: “Os aseguro que si ni coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el que comieron vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre”.

En plenas vacaciones veraniegas, la liturgia no invita a seguir reflexionando y meditando acerca de la eucaristía.
No dejan de sorprendernos las palabras de Jesús: “Yo soy el pan vivo bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre”.
Dios, continuamente, se ha estado comunicando con su Pueblo. Yahveh es un Dios personal y cercano, cuya primera acción es un acto de comunicación: “Hagamos”. Y desde el primer momento de la creación hasta nuestros días no ha dejado de comunicarse con el ser humano; el culmen de esta comunicación aconteció en la Encarnación. Dios ha querido hacerse uno de nosotros y entregarse por nosotros y a nosotros; Dios ha querido permanecer con nosotros en la eucaristía y servirnos de alimento; el hombre debe acoger y hacer suyo este alimento, que como cualquier otro debe ser digerido y asimilado. De este modo, el ser humano tendrá vida eterna.
Ahora bien, esta realidad eucarística no puede separarse de la naturaleza humana de Jesucristo, aunque recibimos a Jesús resucitado, es a través de lo humano y lo tangible como recibimos el don de la eucaristía, en un trozo de pan y en un poco de vino (la carne y la sangre de Jesús). Sólo alimentándonos de la eucaristía conseguiremos una vida en plenitud. Pero, no todo consiste, únicamente, en comer la “carne” de Jesús, es imprescindible asimilarla; y asimilarla quiere decir asumir las actitudes vitales de Jesús de Nazaret, significa poner en práctica el mandamiento del amor; esa es la señal de habernos alimentado satisfactoriamente de la eucaristía.
Lo mismo que ocurría entonces con los judíos, ocurre también ahora con nosotros y discutimos acaloradamente: “¿Cómo puede este darnos a comer su carne?” Pero, ¿cómo es posible que Jesús, que Dios, se haya quedado entre nosotros en un pequeño trozo de pan? ¿Cómo es posible que Jesús esté presente en toda su plenitud en la eucaristía? ¿Es verdad que cuando comulgo es del mismo Jesús de quien me estoy alimentando? ¿Cómo puede ser esto?
Querido lector, no tengo la respuesta adecuada, pero puedo responderte lo mismo que respondió Jesús a sus contemporáneos. Comer su carne significa adherirse a Jesús, acogerlo, asimilarlo y hacerse uno con él. Comer la carne y beber la sangre de Jesús significa identificarse con él y tener nuestra meta clara: “que Jesucristo viva en mi” (Cf. Gál 2,20). Y, además, continuar su labor de salvación de la humanidad, emprendida por la Iglesia. De este modo del ser humano llegará a tener vida eterna, a vivir para siempre, a pesar de tener que entregar la propia vida como hizo Jesús. Aunque esto no es algo que se pida a todos. De este modo, Jesús habitará en nosotros y nos convertiremos en otro Cristo, en sagrarios vivientes que caminan por el mundo. De esta forma, Jesús nos comunica la vida, del mismo modo que el Padre se la comunicó a él.
Asumiendo libremente el seguimiento de Jesús y asimilándolo a él totalmente seremos personas en toda nuestra plenitud y tendremos vida eterna.
¿Quién de nosotros no quiere vivir eternamente? Pues, si la respuesta es clara, la acción también lo es… ¿No crees?
CAMINO – MEDITACIÓN

  • ¿Qué versículo, frase, palabra ha llamado especialmente tu atención? ¿Qué sentimientos despierta en ti? ¿Qué querrá decirte Dios con ello en este momento concreto de tu vida?
  • Hemos afirmado arriba, que Dios continuamente se está comunicando con el ser humano, ¿cómo crees que se comunica contigo? ¿cómo vives esos momentos?
  • Jesús permanece con nosotros en el Misterio Eucarístico, ¿cómo es tu vivencia de la eucaristía? ¿Visitas a Jesús regularmente en el Sagrario?
  • ¿Qué significa para ti alimentarte de la eucaristía, asimilarla? ¿Qué significado tiene para ti adherirte a Jesús? ¿Qué es para ti asumir y vivir las actitudes vitales de Jesús?
  • Eucaristía y acción caritativa deben ir de la mano, ¿están unidas en tu vida? ¿cómo con viertes esto en realidad en tu día a día?

ORACIÓN – VIDA

Hoy te invito a que vayas a leer, meditar y orar con esta lectura del evangelio ante el Jesús Eucaristía en el Sagrario. Allí, alaba, da gracias, pide, comprométete y, sobre todo adora.
Lo compartido en esta Lectio no agota el tema de la eucaristía y su vivencia; por eso, me gustaría recibir tus comentarios, puedes escribirme si lo deseas a: bibliaycomunicacion@gmail.com Gracias por vuestra participación.

 

O si prefieres, déjame tus datos en el formulario y, a partir de septiembre, te mantendré informado de las novedades de nuestro blog y de las actividades de la Escuela de Animación Bíblica y Comunicación San Pablo. Gracias por tu participación y por compartir esta entrada. Un abrazo fraterno.

Los objetivos en nuestro plan de acción

Algunos de vosotros, a raíz del post Todos quedaron saciados, acerca

de la multiplicación de los panes y los peces, me preguntabais acerca de los objetivos; pues bien, de eso vamos a tratar en esta nueva entrada de nuestro blog.

Cuando cualquiera de nosotros comienza a elaborar un plan de acción, lo primero que se nos aconseja es que nos fijemos un objetivo o una meta.

¿Objetivo y meta son sinónimos? En principio, parecer que sí; sin embargo, cada una de estas palabras tienen sus matices que me parece importante analizar antes de entrar de lleno en el tema que nos ocupa, que es, el de los objetivos.

Me voy a fijar en primer lugar en el significado de cada una de estas palabras. Habitualmente, por meta entendemos el fin al que se dirigen nuestras acciones, es el punto de llegada, el resultado que deseamos alcanzar; objetivo, por su parte, sería más bien el resultado medible o el propósito que queremos alcanzar o lograr. El objetivo sería el estado, lugar, disposición, condición, situación, actitud, sueño al que queremos llegar y hacia él se deben dirigir nuestros deseos y, sobre todo, nuestras acciones; si no nos ponemos «manos a la obra» nunca alcanzaremos la meta.

Permitidme que me sirva de la metáfora del ciclismo para explicar la diferencia que estamos viendo entre meta y objetivo. La ambición, la finalidad de cualquier deportista que participa en una vuelta ciclista es ganar dicho evento deportivo, pero para ello es indispensable que gane el mayor número de etapas posible. En el tema que nos ocupa y siguiendo esta metáfora, la meta sería ganar dicha vuelta ciclista y los objetivos serían ganar las diversas etapas, posiblemente cada una con sus características propias. Por eso, cuando hagamos nuestro plan de acción es importante que definamos bien nuestra meta y nuestros objetivos.

Pongamos un ejemplo del ámbito empresarial. Supongamos que somos el Consejo de Dirección de una empresa editorial y vamos a diseñar nuestro plan de acción para los próximos cinco años. Pues bien, la meta que nos fijamos es convertirnos en la editorial mas importante dentro de nuestro sector. Para alcanzar esta meta es indispensable que vayamos realizando y consiguiendo diversos objetivos que nos ayuden a alcanzar nuestra meta. Como podemos apreciar el objetivo es más, concreto, medible, enfocado, especifico y nos ayudara a tener claras qué acciones, tareas, actividades debemos llevar a cabo. Y para ello, es indispensable que nuestros objetivos cumplan una serie de requisitos o presenten una serie de características o cualidades concretas que veremos a continuación. Todo esto es aplicable no sólo al mundo empresarial, sino a nuestra vida cotidiana o a nuestra vivencia espiritual.

Características o cualidades que deben tener nuestros objetivos

Nuestros objetivos deben ser: inteligentes, puros y claros. Cada una de estas palabras forman un acrónimo en inglés que nos ayudarán a recordar las características de nuestros objetivos.

Para que nuestros objetivos sean inteligentes, es necesario que sean SMART, para que sean puros, deben ser PURE y para que sean claros tienen que ser CLEAR.

Veamos con detenimiento cada uno de estos acrónimos.

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SMART

  • S (Specific): Específico.
  • M (measurable): medible o comprobable.
  • A (agreed): acordado, convenido.
  • R (realistic): realista.
  • T (time): temporalizable.

Específico: al fijar nuestro objetivo no debemos dejar lugar a interpretaciones dudosas, deben ser claros, detallados y concretos. Para verificarlo podemos hacernos las siguientes preguntas: ¿Qué? ¿Cómo? ¿Dónde?

Medible o comprobable: hemos de ser capaces de comprobar o medir los pequeños resultados que vamos obteniendo o las pequeñas acciones que vamos realizando. La pregunta sería: ¿Desde dónde a dónde?

Acordado o asignable: debe ser posible encargarlo a alguien y/o concretar las responsabilidades concretas. La pregunta: ¿Quién? ¿De qué manera?

Realista: posible de alcanzar por uno mismo o por alguien de nuestra organización y ajustado a la realidad. La cuestión: ¿qué posibilidades existen?

Temporalizable: Podemos medirlo temporalmente. El interrogante: ¿cuándo?

PURE

  • P (positive): positivo.
  • U (understood): comprendido.
  • R (relevant): relevante.
  • E (ethical): ético.

Positivo: Siempre que sea posible hemos de formular nuestro objetivo en positivo.

Comprendido: expresado de tal manera que pueda ser entendido.

Relevante: que de alguna manera sobresalga por su importancia o significación.

Ético: Respetuoso con las normas, las personas, las instituciones….

CLEAR

  • C (challenging): desafiante.
  • L (legal): legal.
  • E (environment): ecológico.
  • A (appropiate): apropiado.
  • R (recorded): registrado o anotado.

Desafiante: que nos provoque o nos incite al cambio.

Legal: acorde con las leyes establecidas.

Ecológico: respetuoso no solo con el medio ambiente, sino con el ambiente que nos rodea.

Apropiado: adecuado o conveniente para la meta que queremos alcanzar.

Registrado: expresado por escrito.

Como siempre espero vuestros comentarios; y si queréis saber las novedades del blog, por favor, rellenad el formulario que podéis encontrar más abajo.

Gracias a todos aquellos que lo estáis ya completando, os estamos incluyendo en la base de datos de la Escuela y a partir de septiembre comenzaremos a enviaros nuestra novedades.

Y si te gustó esta entrada, gracias por compartirla y difundirla.

Lectio Divina Domingo XIX del Tiempo Ordinario (Jn 6,41-51)

VERDAD – LECTURA goyo

En aquel tiempo, los judíos criticaban a Jesús porque había dicho: “Yo soy el pan bajado del cielo”, y decían: “¿No es este Jesús, el hijo de José? ¿No conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo dice ahora que ha bajado del cielo?” Jesús tomó la palabra y les dijo: “No critiquéis. Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: “Serán todos discípulos de Dios”. Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende viene a mí. No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: ese ha visto al Padre. Os lo aseguro: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron: este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo”.

En este pasaje del evangelio nos encontramos con que los judíos critican a Jesús por afirmar que era el pan bajado del cielo, el pan de la vida (6,35), pues únicamente han percibido su parte humana. Y es precisamente, en esa condición humana donde se encuentra la vida que él nos ofrece y regala. Entregando libremente su vida, puede darla a la humanidad. La muerte de jesús se convertirá en fuente de vida por medio de la resurrección. De la misma forma nosotros podemos convertirnos en fuente de vida.
Habiendo percibido únicamente su parte humana, como apuntábamos más arriba, para los judío es imposible que un hombre pueda tener la condición divina. Para ellos, el misterio de la encarnación es una imposibilidad. No es posible que Dios se encarne. Además ellos le conocen muy bien, conocen a su padre, conocen a su familia, saben de su procedencia… Está usurpando el puesto de Dios, se está poniendo en el lugar de Dios. Es imposible que Dios se acerque de esa manera al hombre. Jesús está atentando contra el primer y segundo mandamientos de la ley de Dios.
Ante tal cerrazón es inútil discutir acerca del tema. Sobre todo, porque de quien más alejados están es precisamente de ese Dios en el cual dicen que creen. No han descubierto a Dios como Padre, no se han dejado alcanzar por la bondad de Dios, no se han abierto al amor de Dios, encarnado en Jesús de Nazaret. Están encerrados en sus propias normas y leyes que lo único que provocan es esclavitud y obligaciones. La presencia de Dios, del Padre en la tierra es Jesús.
Con respecto al tema de la resurrección, hemos de decir que estaba admitida por la corriente farisea como un premio por la observancia de la ley. Jesús, claramente, advertirá que lo que salva no es la observancia de la ley, la resurrección no es premio de un mayor o menor cumplimiento de las normas o la leyes. La resurrección es fruto de nuestra adhesión a la persona de Jesús, únicamente dejándonos transformar por el Espíritu Santo y acogiendo la vida y la enseñaza de Jesús alcanzaremos la resurrección. Una resurrección que será comunicada por Jesús en el “ultimo día”, en el día de la entrega libre de su vida.
Jesús universaliza la salvación: “todos serán discípulos de Dios”, todoimages1 el que escucha al Padre y aprende acerca de Jesús alcanzará la resurrección. Y no porque nadie haya visto al Padre. A Dios es imposible que lo veamos, pero no es imposible experimentar su amor. El amor de Dios lo experimentamos en el amor que entregamos a otras personas y que acogemos de ellas, especialmente de los más pobres y necesitados de nuestra sociedad. Aquel que sea capaz de dar y recibir amor, aquel que sea sensible a las necesidades de los demás y se deje ayudar por los demás, aquel que entregue su vida por los demás será “merecedor” de la resurrección. Al Padre sólo podemos acceder por medio de Jesús y de nuestra transformación, en la medida de lo posible, en otros Cristos.
Quien crea en Jesús, quien viva la vida de Jesús, quien asuma y ponga en práctica las actitudes vitales de Jesús ese posee la vida eterna.
El pan de vida es Jesús, nuestro alimento es Jesús, nuestra savia vital es Jesús. Ningún otro maná será capaz de saciarnos. Al igual que el maná no llevó al Pueblo a la Tierra prometida, la Ley tampoco era capaz de nutrir y alimentar el apetito que la humanidad tenia de Dios. Es Jesús quien sacia nuestro hambre y nuestra sed de Dios. Comiendo el alimento verdadero que es Jesús tendremos vida eterna.
CAMINO – MEDITACIÓN

• ¿Qué versículo, frase, palabra ha llamado especialmente tu atención? ¿Qué sentimientos despierta en ti? ¿Qué querrá decirte Dios con ello en este momento concreto de tu vida?
• Para nosotros en muchas ocasiones también es escandaloso y difícil de creer que Jesús sea nuestro alimento en su presencia eucarística ¿cómo vives estos momentos?
• Jesús nos hizo el gran regalo de su presencia real en la eucaristía, ¿cómo acoges y vives este regalo?
• ¿Intentas poco a poco adherirte, acoger y vivir las actitudes vitales de Jesús?
• ¿Te dejas transformar por el Espíritu Santo en verdadero discípulo de Jesús?
• Para ser verdadero discípulo de Jesús y para conocerlo es imprescindible que tengamos momentos de encuentro con Él ¿dedicas algo de tu tiempo para estar con Jesús, sobre todo visitándolo en el sagrario?
ORACIÓN – VIDA

• Te adoro Dios mío y te amo de todo corazón por el misterio de la Encarnación de tu Hijo.
• Padre, te doy gracias por amor que cada día derramas sobre toda la humanidad. Te doy gracias Jesús, por haberte querido quedar entre nosotros, de una manera real, en la eucaristía.
• Me ofrezco a ti, Jesús, para ser tu discípulo, para llevarte a todos mis hermanos y ofrecerles tu amor, sobre todo a mis hermanos más pobres y necesitados.
• Ayúdame, Jesús, a ser un discípulo fiel y a dejarme transformar por el Espíritu Santo en otro Cristo.

Y recuerda déjame tus datos y te tengo al día de nuestras novedades. Gracias.