Lectio Divina del XVI domingo del T. O. (Mc 6,30-34)

VERDAD – LECTURA El-lugar-tranquilo

30En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. 31Él les dijo: “Venid vosotros solos a un lugar tranquilo a descansar un poco”. Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer. 32Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. 33Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. 34Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.
La semana pasada hemos dejado a los apóstoles siendo enviados a la misión. Trabajo duro y, a veces, poco apreciado. En esta ocasión han vuelto de dicha misión y están relatando al Maestro las vicisitudes que les han acaecido durante el desarrollo de la misma. Es entonces, cuando Jesús les invita a ir a un lugar tranquilo para descansar.
Pero, ¿por qué? Pues, parece ser que como ocurre también nuestros días, la actividad de los apóstoles debía ser vertiginosa, les absorbía de tal manera, que no tenían tiempo, siquiera para comer. Posiblemente, habían tenido éxito en la misión y eso les había engrandecido de tal manera, que no sabían cuando era el momento de parar. Cierto, que Jesús les envía a la misión, cierto que les llama para que difundan la Buena Noticia a los cuatro vientos, pero no menos cierto es que les llamó, también, para que estuvieran con él (Mc 3,14). Y parece que esto lo habían olvidado.
Toda persona que quiera dar de lo que lleva dentro, debe de alguna forma alimentarse adecuadamente. El apóstol no puede dejar su predicación a la improvisación, el apóstol no debe predicar doctrina vacía o una serie de conceptos aprendidos de memoria. El apóstol de dar testimonio de lo que ha visto y oído. El verdadero apóstol ha de ser testigo de las maravillas que Jesús y su Padre Dios, en su infinita misericordia va realizando en el día a día de la humanidad. El verdadero apóstol ha de hablar de su experiencia de Dios; y para ello es necesario precisamente eso, hacer experiencia. La experiencia sólo es posible realizarla con el contacto; si el apóstol no se alimenta de la vida y la misión de Jesús, podrá predicar bonitos discursos; pero ¿acerca de quién o qué está predicando? Para poder anunciar la Buena Noticia es necesario que primero vivamos la experiencia vital de Jesús, que nos relacionemos con él, que él sea nuestro guía, nuestro compañero de camino, nuestro apoyo y nuestro alimento. Si no podremos estar pronunciando bonitos discursos, pero estarán vacíos. Por eso,
Jesús invita a sus discípulos a ir al desierto para descansar y poder reflexionar junto a ellos.
No obstante, la gente no estaba dispuesta a dejarles tranquilos. La gente estaba ávida de aquella nueva doctrina, porque llegaba al corazón, porque les hablaba de la vida cotidiana, porque les traía la misericordia de Dios.
Cuando Jesús contempla la muchedumbre siente compasión de ellos, porque parecen como ovejas sin pastor. Y, entonces se puso a enseñarles con tranquilidad, con calma, sin prisa todas las cosas del Reino.

CAMINO – MEDITACIÓN

• ¿Qué versículo, frase, palabra ha llamado especialmente tu atención? ¿Qué sentimientos despierta en ti? ¿Qué querrá decirte Dios con ello en este momento concreto de tu vida?
• Jesús, después de una dura jornada, te invita a acompañarlo a un lugar solitario y descansar un poco, ¿Cómo acoges esa invitación?
• ¿Llevas una vida tan sumamente ajetreada que no te queda tiempo ni para comer? ¿Qué sientes cuando tomas conciencia de ello?
• ¿Qué significa para ti acompañar a Jesús a un lugar tranquilo y descansar junto a él? ¿Crees necesario llenarte, plenificarte, colmarte de Jesús antes de predicar la Buena Noticia? ¿Dedicas tiempo a ello?
• Tómale el pulso a tu relación con Jesús, tanto en la calidad como en la cantidad, pues aunque no nos lo parezca, ambas van de la mano, pues si no dedico tiempo a relacionarme con Jesús, es poco probable que mi relación pueda ser de calidad.
• ¿Eres parte de esa muchedumbre ávida de hacer experiencia de Jesús?
• Ante la situación de infelicidad de muchos de nuestros contemporáneos ¿tienes una actitud de misericordia y compasión? ¿estás dispuesto, después de haberte llenado de Jesús, a gastarte y desgastarte por acercar la gente a Jesús?

 

ORACIÓN – VIDA

• Adora a Dios, por haberte creado con la inquietud de conocerle y amarle.
• Da gracias a Jesús por invitarte a ir con él a un lugar tranquilo.
• Ofrécete a Jesús para llevar la Buena Noticia todas las criaturas que están inquietas y ávidas por conocer tu experiencia de Jesús.
• Pide al Espíritu Santo que te ilumine y te configure poco a poco con Jesús para llevar la Buena Noticia a todos los confines del mundo.