Lectio Divina del Domingo XXIX del T.O.

VERDAD – LECTURAviuda

Nos encontramos con una parábola breve que dirige Jesús a sus discípulos mientras caminan hacia Jerusalén. Como en otras ocasiones, al final Jesús explica a los oyentes el sentido que esta parábola tiene para sus vidas.

Este pasaje se encuentra solamente en el evangelio de Lucas. El contexto es el de una comunidad que contempla cómo la venida de Jesús con su reino se retrasa, a la vez que estaban comenzando a producirse las primeras persecuciones. Ante esta situación de vida, el autor invita a su comunidad a mantenerse fieles en la espera del reino y la justicia definitiva de Dios.

Tras una introducción en la que se propone el tema central de la parábola, “la necesidad de orar siempre sin desanimarse” (1), se pasa a la presentación de los protagonistas: un juez y una viuda.

  • La viuda, una mujer totalmente indefensa, sólo dispone de su grito y de su insistencia para que se cumpla su reivindicación de justicia (3).

  • El juez es insistentemente presentado como un hombre injusto, que “ni teme a Dios y respeta al hombre” (2.4). Incluso, en el momento en que se decide a responder a la solicitud de la mujer, no lo hace movido por la justicia o el altruismo, sino en exclusivo interés personal (5).

Los versículos finales (6-8) explican el sentido de la parábola. Primero, poniendo en comparación al juez injusto con Dios, que es el Justo por antonomasia. Y en segundo lugar colocando a los discípulos en el papel de la viuda: como ella, tienen que clamar día y noche.

La conclusión del pasaje espolea la fe de la comunidad, cuando garantiza la fidelidad de Dios, a la vez que cuestiona la fidelidad de los discípulos hasta la venida del reino.

CAMINO – MEDITACIÓN

  • Acoge la lectura con todo tu ser… seguramente, alguna palabra, frase, versículo… te toca el corazón: subráyala.
  • ¿Cómo es nuestra oración?
  • ¿Partes realmente de la convicción de que Dios siempre escucha tu oración?
  • Podemos revisar nuestra propia esperanza, y nuestros esfuerzos por poner un horizonte de luz en la vida de los que nos rodean.
  • También debemos revisar nuestro personal compromiso con la justicia.

VIDA – ORACIÓN

Salmo 22

¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?

¿por qué no escuchas mis gritos y me salvas?

Dios mío, de día clamo, y no contestas;

de noche, y no me haces caso.

En ti esperaban nuestros antepasados,

esperaban y tú los librabas;

a ti clamaban, y quedaban libres,

en ti esperaban, y nunca quedaron defraudados.

Mas yo soy un gusano, no un hombre,

oprobio de los hombres, desprecio del pueblo;

todos los que me ven se ríen de mí,

tuercen la boca, menean la cabeza:

«Se encomendó al Señor, ¡pues que él lo libre,

que lo salve, si es que lo ama!».

Porque fuiste tú quien me sacó del vientre,

quien me mantuvo a salvo en los pechos de mi madre;

a ti fui confiado desde el seno,

desde el vientre de mi madre eres mi Dios.

¡No te quedes lejos, pues se acerca la angustia

y nadie me socorre!

Me acorralan novillos a manadas,

me acosan toros de Basán,

abren contra mí sus fauces,

como leones que destrozan rugiendo.

Estoy como agua derramada,

todos mis huesos están descoyuntados,

mi corazón, como cera, se derrite en mis entrañas.

Tengo la garganta seca como una teja,

y la lengua se me pega al paladar;

me han hundido en el polvo de la muerte.

Pero tú, Señor, no te quedes lejos,

fuerza mía, apresúrate a socorrerme.

Anunciaré tu nombre a mis hermanos,

te alabaré en medio de la asamblea:

«los que teméis al Señor, alabadlo;

glorificadlo, estirpe de Jacob,

temedlo, estirpe de Israel».

Porque no miró con desprecio ni desdeñó al humilde;

no le ocultó su rostro: y cuando le pedía auxilio, lo atendió.

El será mi alabanza en la gran asamblea,

cumpliré mis votos en presencia de sus fieles.

Comerán los humildes y se saciarán,

alabarán al Señor los que lo buscan:

«¡Viva su corazón por siempre!».

Al recordarlo volverá al Señor la tierra entera,

todas las naciones se postrarán ante él.

Porque sólo el Señor reina, él gobierna a las naciones.

Lectio elaborada por el Equipo de Lectio Divina del Departamento de Pastoral – Universidad Pontificia Comillas de Madrid.

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