El curioso caso de Benjamin Button

El próximo 18 de febrero a las 17:00 hs. celebraremos el habitual cineforum dentro del ciclo cine y valores humanos. Nos encontraremos en el aula San Pablo. C/ Protasio Gómez, 15 – Metro Ciudad Lineal (Salida Arturo Soria). Os esperamos a todos aquellos que quieran participar. Aquí os dejamos los datos técnicos:

Título Original:The Curious Case of Benjamin Button

Año: 208.

DURACIÓN:167 min.

PAÍS:Estados Unidos.

DIRECTOR: David Fincher.

GUIÓN:Eric Roth.

MÚSICA: Alexandre Desplat.

FOTOGRAFÍA: Claudio Miranda.

REPARTO: Brad Pitt, Cate Blanchett, Taraji P. Henson, Tilda Swinton, Jason Flemyng, Julia Ormond, Eric West, Elias Koteas, Elle Fanning, Jared Harris.

GÉNERO: Drama.

SINOPSIS: Un hombre (Brad Pitt) nace con ochenta años y va rejuveneciendo a medida que pasa el tiempo, es decir, en lugar de cumplir años los descumple. Ésta es la historia de un hombre extraordinario, de la gentes que va conociendo, de sus amores, pero sobre todo de su relación con Daisy (Cate Blanchett). (FILMAFFINITY).

Aquí tenéis un adelanto:

http://www.youtube.com/watch?v=MLNIxbob0PU

Cada Católico con su Biblia

El próximo 23 de enero, a las 19:00 hs., en el Centro de Estudios Pastorales de las Diócesis Catalanas (CEP, C/ Rivadeneira, 6-3º – Barcelona, comenzará a cumplirse un sueño que muchos de nosotros hemos compartido, entre otros, el Beato Santiago Alberione, Fundador de la Familia Paulina: Cada Católico con su Biblia. Para ello se celebrará un acto de presentación de la Campaña de Difusión Bíblica:

“Cada Católico con su Biblia”
«La Biblia. Leer. Pensar. Orar. Cada día»
Traducción Interconfesional (BTI)
Edición popular a precio económico (2’95 euros)
Con La Lectio Divina (Lectura Orante de la Palabra)

Con este acto se quiere dar respuesta al n. 115 de la Exhortación apostólica Verbum Dómini.

Intervendrán:

- Juan José Echeverría, Coordinador de Proyectos de la Sociedad Bíblica de España
- Javier Velasco Arias, Responsable del Departamento de Animación Bíblica de la Pastoral del CEP y profesor de la Escuela de Animación Bíblica de Barcelona.
- Quique Fernández, Coordinador de la Escuela de Animación Bíblica de Barcelona.

Resumiendo, día, hora y lugar:

Día y hora:
Lunes 23 de enero de 2012 a las 19 h.

Lugar:
Centre d’Estudis Pastorals de les Diòcesis Catalanes (CEP)
Rivadeneyra 6, 3ª – Barcelona

no me será posible estar presente, pero ¡Cuanto me gustaría!, bien lo sabe Dios. No obstante os invito a todos los que os podáis acercar a participar en el acto. Desde aquí os envío un abrazote grande y fraterno a todos los amigos y compañeros de la Escuela de Animación Bíblica de Barcelona, desde vuestra filial en Madrid.

“Hay que mejorar la cultura bíblica de los fieles con grupos de formación”

La foto está tomada de Periodista DigitalExcelente entrevista a Jesús García Recio, realizada por nuestro compañero y amigo José Manuel Vidal y recogida en la página web de Periodista Digital Seguro que a muchos de nosotros nos interesa. Agradecemos a José Manuel y su equipo la buena labor que hacen en favor de la difusión de la Palabra de Dios.

(José Manuel Vidal).- Dirige, desde hace años, una joya cultural española el Instituto Bíblico y Oriental con sede en León. Jesús García Recio es uno de nuestros más prestigiosos biblistas, no en vano sabe sumerio, acadio, ugarítico, egipcio, fenicio, hebreo, arameo, siríaco, árabe, griego y latín. Enamorado de la Biblia, asegura que “une culturas”, “interpreta el proceso civilizador” e invita “a mejorar la cultura bíblica” de los católicos españoles” y a no contraponer las culturas de Oriente y de Occidente.

¿Qué es el el Instituto Bíblico y Oriental?

Es una Fundación que trata de encontrar en la Biblia y en los hechos religiosos y culturales del Oriente Bíblico indicadores orientativos del despliegue global de la civilización y busca aclaración sobre el hombre, su mundo y la relación con Dios siguiendo de cerca la Tradición que se ocupó de estos tres grandes y graves cuestiones.

¿A qué se debe que tenga su sede en León un Instituto Bíblico y Oriental?

Al ser un Instituto. que privilegia la Tradición, se asienta sobre la tradición bíblica y oriental del noreste español y pretende continuarla. Excavando y haciéndose presente en Oriente tras los pasos de Egeria que desde el norte de España abrió los caminos de Oriente a Europa en el siglo IV. Nutriendo el Museo del Instituto y su Biblioteca con la misma pasión con la que el obispo Toribio en el siglo VI, santo Martino en el siglo XI, y los Scriptoria de la Alta Edad Media, enriquecieron la Iglesia y los Monasterios de su tiempo.

¿Se necesita ser sabio o tener una capacidad especial para tener, como lo tiene usted, un conocimiento profundo del sumerio, acadio, ugarítico, egipcio, fenicio, hebreo, arameo, siríaco, árabe, griego y latín?

Primeramente, sé mucho menos de lo que declara la pregunta. Y ahora, contesto a la pregunta. Lo que en verdad mueve el aprendizaje de estas lenguas antiguas y fija su conocimiento es el afecto a la historia y el amor a la Biblia. La inteligencia, sostenida por el corazón, se hará paciente con ella, y la paciencia y la constancia doblegarán los problemas de gramática y diccionario.

¿España sigue contando con biblistas de reconocido prestigio internacional?

Clara que sí. Los hay bien situados en universidades extranjeras, editores de prestigiosas ediciones, colaboradores en importante revistas internacionales y afamados especialistas del Antiguo y Nuevo Testamento.

¿El conocimiento de la Biblia sigue siendo una de las asignaturas pendientes del catolicismo español?

La Biblia es muy exigente con quienes la aman. Cada día, cada siglo nos dicta unos deberes para casa. Y los católicos españoles, como buenos escolares los hemos de hacer.

¿Cómo mejorar la cultura bíblica de los fieles?

Un buen instrumento son los grupos de formación: institutos, asociaciones, escuelas bíblicas, grupos parroquiales y la lectura y meditación en la propia casa. Con la Biblia bajo el brazo y entre las manos al alcance de los ojos.

¿Cuál fue la cultura oriental que más influyó en la cultura de la Biblia?

La Biblia está flanqueada por las culturas matrices: Egipto y Mesopotamia. Y a ellas se debe.

Suele decir usted que “la ciudad es más propensa al escalafón; el pueblo a la igualdad”. ¿Por qué?

En la ciudad se encuentran los rascacielos y se levantan edificios de cinco, veinte o más plantas. En los pueblos no se va más alto de una planta encima de la de la cocina. La arquitectura da perfecta cuenta de los deseos de unos y otros. Los que quieren subir más alto, hasta la orgullosa altanería y tienen medios para ello. Y los que se contentan con menos alturas o son moderados por la precariedad de sus medios.

Vive en Aleje, un pueblo de León, y reivindica la cultura rural.

Trato de ser fiel al lugar de nacimiento y a la tradición familiar. Me acompañan, me inspiran, me siguen educando y me sostienen las montañas que me vieron nacer. Me son fieles y les soy fiel. Y no puedo ni apartarme ni renegar de la tradición familiar: “Los Capellanes” e “hijo de Maestro”. Así me entiendo como sacerdote escondido, que no podrá ser párroco y sencillo maestro, que no tendrá otra escuela que no sea su casa y sus montañas.

¿La Biblia puede unir las distintas culturas de Oriente y Occidente?

De hecho, las une deshaciendo el malentendido de culturas orientales y occidentales. Vale para el sol, que primero alumbra las tierras de Oriente – desde nuestra perspectiva de ubicados en España- y luego las nuestras occidentales. Es también útil para orientarse en la cartografía.

Ahora bien, me parece que la contraposición cultural de oriente y occidente no se ajusta bien al dinamismo de la historia. Cabría entender que las milenarias culturas nacidas en Egipto y Mesopotamia a orillas de las aguas del Éufrates, del Tigris y del Nilo, se vertieron en el Mediterráneo sacando adelante a Grecia y luego Roma. Roma, a su vez, puso los cimientos de los que será luego Europa, y los países europeos, muy singularmente España, mundializaron la civilización heredada mediante la expansión colonial. Así se llega a la civilización que apellidamos moderna o actual, que ni es oriental ni es occidental. Es, sencillamente, el resultado natural de un proceso histórico y civilizador que comenzó en Mesopotamia y Egipto, continúa luego en el Mediterráneo, siguiendo los pasos del sol, ha dado la vuelta al Mundo.

La Biblia, por su parte, es la acompañante e inspiradora de este proceso civilizador. Comenzó a forjarse con las Tradiciones religiosas de Egipto y Mesopotamia. Acompañó al cristianismo, que hubo de alentar los países de Europa, y cruzó los mares con los misioneros y colonizadores. Es el libro que interpreta este proceso civilizador.

Algunos titulares

“España sigue contando con biblistas de reconocido prestigio internacional”

“La Biblia es muy exigente con quienes la aman”

“Hay que mejorar la cultura bíblica de los fieles con grupos de formación”

“Con la Biblia bajo el brazo y entre las manos al alcance de los ojos”

“La Biblia se debe a las culturas matrices de Egipto y Mesopotamia”

“La ciudad es más propensa al escalafón; el pueblo a la igualdad”

“La Biblia es el libro que interpreta este proceso civilizador”

“La contraposición cultural de oriente y occidente no se ajusta bien al dinamismo de la historia”

“La Biblia une las culturas de Oriente y Occidente”

Feliz Navidad

Pincha en el enlace en él van mis mejores deseos para tí y todos tus seres queridos. Os llevo a todos en el corazón y os presento en mi oración ante el Maestro hecho Niño. Dadlo a nuestra sociedad contemporánea, lo necesita. Con todo mi cariño y amistad os deseo ¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!

Feliz Navidad

Iglesia e Internet

Para un diálogo entre nueva evangelización y cultura de la comunicación. Primera parte

P. Silvio Sassi, ssp

Llevan la fecha del 22 de febrero 2002, fiesta de la Cátedra de San Pedro, los dos documentos del Pontificio Consejo para las comunicacións sociales La Iglesia e Internet y Ética en Internet, ilustrados a los periodistas en la sala de prensa «Juan Pablo II» el 28 de febrero por el Presidente, mons. John Patrick Foley, y por el Secretario, mons. Pierfranco Pastore. ¿Por qué dos documentos sobre el mismo tema? Presentando cada uno de los textos veremos el peculiar punto de vista que los caracteriza. Cuando uno de los documentos remite al otro, se recurre en ambos a la formulación “documento adjunto a este”: son, pues complementarios pero autónomos; al no haber en ellos una continuidad interna, se puede leer indeferentemente antes uno u otro.

 Lo específico de La Iglesia e Internet es la consideración de las «implicaciones que tiene Internet para la religión y especialmente para la Iglesia catolica» (n. 2). La reflexión se plantea en la Introdución (nn. 1-4): el interés de la Iglesia por Internet es un aspecto particular de su preocupación por todos los medios de comunicación, que son considerados en forma positiva y como verdaderos dones de Dios; el conjunto de los medios de comunicación son factores culturales que concurren al progreso del Reino de Dios en la historia; Internet introduce cambios que influyen «no sólo en el modo como la gente se comunica, sino también en el modo como comprende su vida» (n. 2).

La Iglesia, al considerar los medios de comunicación, tiene un doble objetivo. El primero: «fomentar su correcto desarrollo y uso con vistas al progreso humano» (n. 3), dialogando con los responsables de los medios para colaborar en la elaboración de una política adecuada y para comprender bien la naturaleza misma de los medios. El segundo: la Iglesia se preocupa también «de la comunicación en y por la Iglesia misma» (n. 3) ya que la comunicación eclesial no se reduce a cuestiones técnicas sino que, fundándose en la comunión de la Trinidad, llega a ser una cualidad esencial tanto en la evangelización como en la práctica eclesial interna (cf nn. 3-4).

 Los Católicos están invitados a no «tener miedo de abrir las puertas de los medios de comunicación social a Cristo” (n. 4) y, en el cap. 2 Oportunidades y desfíos (nn. 5-9), se afronta el fenómeno de los medios y de Internet en relación a la misión de la Iglesia.

 Dado que anunciar a Jesucristo «a la gente formada por una cultura de los medios de comunicación requiere considerar atentamente las características especiales de los medios mismos, la Iglesia necesita ahora comprender Internet. Esto es preciso para comunicarse eficazmente con la gente, de manera especial con los jóvenes, que están sumergidos en la experiencia de questa nueva tecnología» (n. 5). Los medios de comunicación ofrecen importantes bienficios y ventajas a la Iglesia; particularmente «Internet es importante para muchas actividades y programas de la Iglesia: la evangelización, que incluye tanto la re-evangelización como la nueva evangelización y la tradicional labor misionera ad gentes, la catequesis y otros tipos de educación; las noticias y la información; la apologética, el gobierno y la administración; y algunas formas de asesoría pastoral y dirección spiritual» (n. 5). La Santa Sede está ya presente en Internet y «a los grupos vinculados a la Iglesia que todavía no han dado este paso se les anima a considerar la posibilidad de hacerlo cuanto antes» (n. 5).

 Internet debe servir también para la comunicación interna de la Iglesia y subrayando la diferencia entre el actual modelo de comunicación en red y el del pasado, «en una única dirección, de arriba abajo» (n.6), el texto recuerda otros documentos eclesiales ya publicados, que tratan de la necesidad de «un flujo recíproco de información y puntos de vista entre los Pastores y los fieles» (n. 6).

 Para un uso correcto de la comunicación en la Iglesia, el texto recuerda la necesidad de la formación: «La educación y la formación relativas a Internet pueden integrar programas globales de educación en los medios de comunicación accesibles a los miembros de la Iglesia. En la medida de lo posible la planificación pastoral de los medios de comunicación debería prever esta formación para los seminaristas, los sacerdotes, los religiosos y el personal pastoral laico como maestros, padres y estudiantes» (n. 7).

 La comunicación de Internet plantea a la Iglesia algunos problemas especiales, que ponen en evidencia algunos aspectos negativos. En generale, la cultura de los medios de comunicación y de Internet está impregnada «de una mentalidad típicamente posmoderna» (n. 8); en particular, Internet incluye sitios que atacan y difaman a algunos grupos religiosos y étnicos, sitios pornográficos y violentos, sitios que abusan de la religión cristiana, aplicándole incluso interpretaciones excéntricas de la fede y prácticas devocionales extravagantes.

 Internet favorece «un enfoque de “consumidor” sobre cuestiones de fede. Los datos sugieren que algunos visitantes de los sitios web religiosos pueden hacer compras, seleccionar y escoger elementos de paquetes religiosos a medida del usuario para adaptarlos a sus gustos personales» (n. 9).

 Además, «la realidad virtual del ciberespacio tiene algunas implicaciones preocupantes tanto para la religión como para otras áreas de la vida. La realidad virtual no sustituye la presencia real de Cristo en la Eucaristia, ni la realidad sacramental de los otros sacramentos, ni tampoco el culto compartido en una comunidad humana de carne y hueso. No existen los sacramentos en Internet» (n. 9); es necesario considerar «cómo llevar a las persone desde el ciberespacio hasta una auténtica comunidad» (n. 9).

En las Recomendaciones y conclusión (nn. 10-12) el texto contiene una exhortación a la gente que está presente en todos los sectores de la Iglesia, a que use Internet, ya que «no es aceptable quedarse atrás tímidamente por miedo a la tecnologia o por qualquier otra razón» (n. 10). Después se ofrecen palabras de aliento para motivar positivamente con respecto a Internet a diversos grupos: a los dirigentes de la Iglesia, a los agentes pastorales, a los educadores y a los catequistas, a los padres, a los niños y a los jóvenes (cf n. 11). La última invitación se dirige «a todas las personas de buena voluntad» para que vivan el fenómeno Internet bajo la guía de algunas virtudes: prudencia, justicia, fortaleza y valentía, templanza (cf n. 12).

Fuente: http://www.san-pablo.com.ar/rol/?seccion=articulos&id=1403

¿Por qué los jóvenes dejan la Iglesia?

Nos hacemos eco en nuestro blog de la siguiente noticia aparecida en Zenit el pasado lunes día 28. (www.zenit.org). Nos ha parecido lo suficientemente interesante como para hacernos reflexionar.

Grupo jóvenes Parroquia de la Trinidad

Se sabe que muchos jóvenes dejan de asistir con frecuencia a la Iglesia. En el libro You Lost Me: Why Young Christians are Leaving the Church … and Rethinking Faith, (“Me has perdido: ¿por qué los jóvenes dejan la Iglesia… y se replantean la fe”), de Baker Books, se analiza una investigación estadística efectuada por el grupo Barna para descubrir cuáles son las razones por las que los jóvenes se alejan de la Iglesia.

Los autores, David Kinnaman y Aly Hawkins, han trabajado con una amplia gama de datos estadísticos y han indicado tres problemas que hay que considerar cuando se observa la situación de los jóvenes:

1. Las iglesias se comprometen con los adolescentes pero después de la confirmación muchos jóvenes no vuelven y pocos comienzan a participar como adultos seguidores de Cristo.

2. Los motivos por los que las personas abandonan la Iglesia son distintos, por tanto es importante no generalizar sobre las nuevas generaciones.

3. Las iglesias tienen una cierta dificultad en la formación de una nueva generación que siga a Cristo, a causa de una cultura que cambia con mucha velocidad.

Kinnaman explicó que no se trata de una diferencia generacional. No es verdad que hoy los adolescentes sean menos activos en la Iglesia que en tiempos anteriores. De hecho cuatro de cada cinco adolescentes en América pasan parte de su infancia y adolescencia en una congregación cristiana o en una parroquia. Lo que sucede es que la formación no es bastante profunda y se diluye cuando se llega cerca de los veinte años.

Tanto para los católicos como para los protestantes la franja de edad de la veintena es la menos comprometida cristianamente, con independencia de su anterior experiencia religiosa.
El problema principal es la relación con la Iglesia. Más que luchar con la fe en Cristo, los jóvenes dejan de participar institucionalmente.

Un factor importante que influencia a los jóvenes actuales es el contexto cultural en el que viven. Ninguna otra generación de cristianos, sostuvo Kinnaman, ha vivido cambios tan profundos y rápidos en el ámbito cultural.

En el transcurso de las últimas décadas ha habido enormes cambios en los medios de comunicación, en la tecnología, en la sexualidad y en la economía. Esto ha llevado a un grado mucho mayor de complejidad, fluidez e inseguridad en la sociedad.
Teniendo en cuenta estos cambios, Kinnaman usó tres conceptos para describir la evolución de esto: acceso, alienación y autoridad.

Por lo que respecta al acceso, destacó que el surgimiento del mundo digital ha revolucionado el modo en que los jóvenes se comunican entre ellos y obtienen informaciones. Esto ha llevado a cambios significativos en el modo en que la generación actual se relaciona, trabaja y piensa.

Esto tiene un lado positivo, en el sentido en que Internet y los instrumentos digitales han abierto inmensas oportunidades para difundir el mensaje cristiano. Sin embargo no hay más acceso a otras visiones culturales y de valores, con una reducción de la capacidad crítica de valoración.

Jóvenes en la Nao

En relación con la alienación, Kinnaman observó que muchos adolescentes y jóvenes adultos sufren un aislamiento en sus familias, comunidades e instituciones. El alto número de separaciones y de divorcios, así como de nacimientos fuera del matrimonio hacen que sean cada vez más las personas que crecen en ámbitos no tradicionales, es decir en contextos donde la estructura familiar no existe.

Según Kinnaman, muchas iglesias no disponen de soluciones pastorales para ayudar de un modo eficaz a los que no siguen el recorrido tradicional hacia la edad adulta.

Además, muchos jóvenes adultos son escépticos sobre las instituciones que en el pasado modelaron la sociedad. Este escepticismo se transforma en desconfianza hacia la autoridad.

Una tendencia al pluralismo y la polémica entre las ideas contrastantes prevalece sobre la aceptación de la Escritura y de las normas morales.

Kinnaman destacó que la tensión entre la fe y la cultura y un debate animado puede tener un resultado positivo, nuevos enfoques por parte de las iglesias.

Analizando las causas del alejamiento de las iglesias por parte de los jóvenes, Kinnaman admitió que esperaba encontrar una o dos grandes razones, sin embargo descubrió que hay una gran variedad de frustraciones que lleva a las personas a abandonar.

Algunos consideran su iglesia como un obstáculo a la creatividad y la auto-expresión. Otros se aburren a causa de enseñanzas superficiales y lugares comunes.
Los más intelectuales perciben una incompatibilidad entre fe y ciencia.

Por último está la percepción de que la Iglesia impone reglas represivas por lo que respecta a la moral sexual. Además las actuales tendencias culturales que enfatizan la tolerancia y la aceptación de otros valores se enfrentan con la pretensión del cristianismo de poseer la verdad universal. Otros jóvenes cristianos dicen que su iglesia no les permite expresar dudas. Y que las respuestas a estas dudas no son convincentes.

Kinnaman descubrió también que en muchos casos las iglesias no consiguen instruir a los jóvenes de una forma profunda. Una fe superficial deja a los adolescentes y a los jóvenes adultos con un conjunto de creencias vagas y una incoherencia entre la fe y su vida cotidiana. Consiguientemente muchos jóvenes consideran el cristianismo como aburrido e irrelevante.

Al final del libro Kinnaman da algunas recomendaciones sobre cómo solucionar la pérdida de tantos jóvenes. Hay una necesidad de cambio en el modo en el que las viejas generaciones se refieren a las generaciones más jóvenes.

También invitó a redescubrir el concepto teológico de vocación con el fin de favorecer una consideración más profunda por parte de los jóvenes de lo que Dios tiene en mente por su vida.

Finalmente, Kinnaman destaca que necesitamos dar prioridad a la sabiduría respecto a las informaciones. “Sabiduría –explicó- significa la capacidad de relacionarse correctamente con Dios, con los demás y con la cultura”.